Es probable que nos imaginemos a los animadores de películas acurrucados sobre sus mesas de dibujo dándole forma a sus intuiciones en el papel, pero lo cierto es que muchos personajes memorables de películas clásicas de Disney tuvieron como base a modelos reales para darle rasgos físicos y ‘vida’ a los personajes. 

Incluso, hay casos de animales dentro de esta historia: mientras desarrollaba los bosquejos para los personajes de “Lady and the Tramp” (La dama y el vagabundo), de 1955, el artista Ed Penner se encontró un can callejero que le pareció perfecto para ser el perro macho de la cinta. 

Pese a que el animal resultó ser una hembra, Tramp pasará a la historia como uno de los personajes más románticos de Hollywood.

Walt Disney siempre presionó a su compañía para utilizar lo último en tecnología, incluso en 1937 cuando producía “Snow White” (Blancanieves) y le pidió a la bailarina Margaret Champion que actuara todo el rol con el vestuario para darle una guía real a los artistas animadores.

Agencias