AGENCIAS
MÉXICO.- El peso mexicano inició la semana con una depreciación cercana al 1% frente al dólar, presionado por el fortalecimiento de la moneda estadounidense, la tensión en Medio Oriente y las expectativas de los mercados ante una posible alza en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
La moneda mexicana cotizaba en 17.1381 pesos por dólar, en una jornada marcada por nuevos ataques contra infraestructura energética de Arabia Saudita y reportes relacionados con buques en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
La situación generó presión sobre los precios internacionales del petróleo y elevó las preocupaciones sobre un posible impacto en la inflación mundial, factor que también influye en las decisiones de los bancos centrales.
A este escenario se suma la expectativa por la decisión de la Fed, prevista para este miércoles. Analistas anticipan un incremento en las tasas de interés, después de conocerse un repunte de los precios al consumidor en Estados Unidos durante agosto y datos sólidos del mercado laboral.
Una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos podría fortalecer temporalmente al dólar y generar presión sobre monedas como el peso mexicano.
Pese a la caída registrada este lunes, Banorte mantiene una perspectiva relativamente favorable para la moneda mexicana. El grupo financiero estima que el peso podría moverse en un rango de entre 16.50 y 17.50 unidades por dólar durante los próximos meses y proyecta un cierre de 2026 alrededor de 17.30 pesos por dólar.
