La Navidad

Córdoba.- Tras acercarse cada vez más la celebración de la Navidad, fecha en la cual se conmemora el Nacimiento de Cristo, aún existen factores que continúan afectando a la ciudadanía, principalmente los relacionados con la violencia y la inseguridad.

Eduardo Patiño Leal, obispo de Córdoba, lamentó que la violencia y la inseguridad no hayan podido ser erradicadas en su totalidad, las cuales continúan afectando a la sociedad con realidades llenas de falsos intereses.

Esta situación, señaló el patriarca, obliga a los pastores y servidores a continuar avanzando cada vez más en la búsqueda de caminos de justicia, paz y seguridad.

Refirió que la lucha por brindar ambientes de paz y tranquilidad, se ha buscado desde diversos sectores sociales, para ello, es que la Iglesia Católica, ha invitado a los feligreses a participar en el Año de la Fe como parte de la Familia de Dios.

Siendo que mediante el Año de la Fe, se permite que los fieles laicos, familias y todas aquellas comunidades refuercen su compromiso por redescubrir la alegría de comunicar los mensajes de fe, en los cuales deben participar con plenitud, renovación, gozo y esperanza.

Asimismo el prelado, indicó que tras iniciar las fechas tradicionales para la realización de las posadas que se celebran durante los nueve días, antes de Navidad, del 16 al 24 de diciembre, la ciudadanía debe preservar el mensaje de la llegada de Cristo y el combate a los 7 pecados capitales, sin que se pierda la alegría de las fiestas.

Resaltó que las familias deben rescatar las actividades religiosas como la lectura de los Salmos, las peregrinaciones, ambientes que deben de tomarse para abrir el corazón a Cristo, Jesús y María.

Las posadas se celebran en México para preservar las tradiciones en las cuales se acostumbra a rezar el Rosario, pues éste es en realidad el por qué de la celebración, toda vez que representa el amor a María es que celebramos que está a punto de dar a luz a Jesús, así como el acto de romper la piñata interpretándose como cuando cada uno de nosotros con una fe ciega (ojos vendados) con la ayuda de Dios (el palo) nos disponemos a combatir el pecado (intentar golpear la piñata).

Yessica Martínez Argüelles

El Buen Tono