Superiberia

Huiloapan.- A un mes del inicio de la primavera y la temporada de calor, la ribera del río Blanco donde los aztecas plantaron ahuehuetes, álamos y otras especies a solicitud de su dios Huitzilopochtli y su emperador Moctezuma Xocoyotzin, es un lugar idóneo para el sano esparcimiento, destacó el biólogo José Luis
Ramírez. 

Indicó que según investigaciones realizadas por arqueólogos botánicos, en esa zona se han encontrado vestigios y estudios a los árboles que históricamente fueron plantados por los aztecas, dándole la forma de una serpiente.

“Ahí, a la orilla del afluente, se fueron asentando grupos de personas para crear nuevas poblaciones como lo pedía su dios Moctezuma Xocoyotzin, quien dentro de su palacio tenía estanques con aves y peces, así como jardines y huertos”,
explicó. 

En tanto, el director de Turismo y Cultura, Rafael Aguilar Torres, enfatizó que con más de mil 200 milenarios ahuehuetes sitiados a lo largo del río Blanco, es uno de los bosques de galería más grandes del país, del cual emanan diversas historias, leyendas y tradiciones. 

Una de las principales leyendas, dijo que es la que narraron algunos ancestros sobre que el afluente tiene un guardián, una
gigantesca serpiente a la que los antiguos habitantes de Huiloapan
llamaron “Cirila”.  

Por la importancia del lugar natural,  ambas personas indicaron que se pone énfasis en exhortar a la población a coadyuvar con su preservación no contaminando, al igual que colaboran en las jornadas de limpieza y saneamiento que se han emprendido.

Vecino