

Sandra González
El Buen Tono
ORIZABA.- En el marco de la presentación del libro Historia del Hospital Regional de Río Blanco, el oncólogo Leonardo Verduzco advirtió que el inicio de 2027 será un periodo crítico para el sistema de salud.
Este escenario se debe a la transición operativa y administrativa hacia el modelo IMSS – Bienestar, el cual busca consolidar la universalización de los servicios médicos en las instituciones públicas.
El eje central de esta reforma es permitir que los pacientes reciban atención en cualquier unidad hospitalaria, independientemente de su esquema de derechohabiencia.
Este cambio representa un reto logístico de coordinación institucional, ya que implica homologar criterios de acceso y gestión de recursos en una red que operaba de forma fragmentada. Entre las prioridades operativas para esta etapa, destacó la consolidación de la atención de urgencias y el fortalecimiento de cuidados en partos de alto riesgo.
Asimismo, se planea la implementación universal de protocolos de emergencia como el
Código Infarto y el Código Cerebro, exigiendo a los hospitales una capacidad de respuesta técnica y humana mayor a la actual.
Verduzco realizó un análisis comparativo sobre la evolución del sistema, recordando que antes de los procesos de descentralización, los nosocomios contaban con patronatos, consejos de administración y cuotas de recuperación que facilitaban los ingresos. Bajo el nuevo esquema, el Hospital de Río Blanco ha transitado hacia la gratuidad, aunque persisten retos estructurales y carencias periódicas de suministros. Ante la creciente demanda de servicios en la región, se planteó la urgencia de gestionar la ampliación de la infraestructura hospitalaria en terrenos aledaños.
Esta propuesta, surgida durante el evento del historiador Armando López Macip, se considera indispensable para mitigar la saturación y garantizar que el hospital pueda cumplir con los nuevos estándares de atención universal propuestos para los próximos años.
