Emiratos Árabes.- El finlandés Kimi Raikkonen (Lotus) ganó ayer domingo, el Gran Premio de Abu Dabi, antepenúltima carrera del Mundial de F1, en la que el español Fernando Alonso (Ferrari), fue segundo, sólo pudo recortar tres puntos al alemán Sebastian Vettel (Red Bull), tercero y protagonista de la gran remontada.

Vettel, ganador de los dos últimos campeonatos, entró en los Emiratos liderando un Mundial cuyo primer puesto capturó después de ganar las cuatro carreras anteriores -Singapur, Japón, Corea e India-. 

Pero tras haber sido tercero en la calificación, fue sancionado, porque en el depósito de su monoplaza quedaba menos del preceptivo litro de combustible, por lo que tomó la salida desde el ‘pit lane’.

‘Iceman’, de 33 años, una de las figuras más peculiares de la Fórmula Uno -campeón mundial en 2007- volvió a subir a lo más alto del podio tres años después de apuntarse, el 30 de agosto de 2009, el Gran Premio de Bélgica, en el mítico Spa-Francorchamps.

“Checo” Pérez que salió duodécimo volaba hasta el quinto y llegó a tener unas opciones que perdió más adelante tras superar al escocés Paul Di Resta (Force India) en el incidente con Grosjean y Webber, por el que fue sancionado con una parada en la calle de garajes (‘drive through’) de diez segundos.

Alonso llegó a inquietar de forma clara a Kimi en las últimas vueltas. Pero al finladés le bastaron ocho décimas para volver a saborear las mieles del éxito y anunciar desde el podio que no abandonará Abu Dabi sin correrse antes una buena juerga.

No menos emocionante fue la batalla por el tercer puesto, que se resolvió, en detrimento de Button, a favor de Vettel, que aún tuvo tiempo de marcar la vuelta rápida. 

“Las cosas pueden cambiar muy deprisa”, advirtió, sin embargo, el alemán, que aún no se ve tricampeón. Con celeridad las deberá cambiar Ferrari, si desea que Alonso celebre -por tercera vez- en Sao Paulo la captura de su tercera corona en la categoría máxima del automovilismo. 

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