De la redacción
El Buen Tono
Yanga.- El historiador y promotor cultural, Antonio Carrera, denunció el robo del cableado eléctrico, enchufes, focos y otros componentes de su cabaña, que se ubica en el municipio, lo que pone en evidencia la inseguridad con la que viven.
El ilícito, que cometieron sujetos sin identificar, evidencia una vez más la falta de operativos de prevención y vigilancia de la Policía Municipal, cuya ausencia en zonas alejadas del Centro dejó a los ciudadanos en un estado de vulnerabilidad constante.
Acusó que al llegar a su propiedad se percató de que el inmueble fue vandalizado.
Los malhechores se llevaron metros de cableado eléctrico, accesorios básicos como enchufes y focos, lo que representa una pérdida económica significativa y la inutilización del espacio, ya que destruyeron la instalación.
El afectado precisó que el daño material es cuantioso, pero el desánimo que le provocó la impunidad es aún mayor, lo que es grave.
Carrera, a quien se le reconoce por sus aportaciones sobre la historia del Negro Yanga y sus conferencias en torno a las raíces afrodescendientes del municipio, lamentó que este tipo de delitos recaigan precisamente sobre quienes dedican su tiempo y esfuerzo al desarrollo cultural de la comunidad.
Durante años, el historiador participó activamente en actividades que fomentan la identidad local, y ahora se enfrenta a un hecho que califica como un golpe directo a su labor y al patrimonio que resguarda.
Llamó a los responsables para que devuelvan el material sustraído, aunque dejó claro que lo que más le duele es la desprotección en que vive Yanga.
Solicitó formalmente la intervención del ayuntamiento que encabeza Rafael Aguilar Martínez, para que se realicen investigaciones y se refuercen los patrullajes en zonas rurales y periféricas, donde este tipo de ilícitos ocurren con frecuencia sin que haya detenidos.
Hasta el cierre de esta edición, ni la Dirección de Seguridad Pública Municipal ni el alcalde reportaron alguna persona detenida ni la recuperación de los artículos robados, lo que deja en duda la efectividad de la corporación.
La omisión de las autoridades, que también es corrupción, frente al incidente, aumenta la desconfianza.
