Amatlán.- Pese a la negación del director del penal de mediana seguridad de La Toma, trascendió la mañana del lunes 31 de diciembre, el suicidio de un interno quien tomó la fatal decisión, luego de conocer que sería sentenciado a 80 años de prisión, al estar acusado de los delitos de secuestro agravado y homicidio.

El infortunado fue localizado colgado en su celda la mañana del lunes por guardias del Centro de Readaptación Social (Cereso), luego de que el reo amarrara una cuerda a los barrotes, la atara a su cuello y se dejara caer.

Aparentemente, el interno se colgó por la madrugada, sin que fuera detectado por su compañero de celda, siendo hallado por la mañana sin vida.

Se trata de quien en vida respondía por el nombre de Héctor Guillén Cisneros, de 29 años, originario de Zentla, el cual, en las vísperas del Fin de Año decidió quitarse la vida al caer en momento de depresión, posiblemente al conocer la sentencia de 80 años de prisión que le dictó el juez penal correspondiente al estar acusado de dos delitos graves.

El infortunado ingresó al penal de mediana seguridad de La Toma, el 4 de marzo del año 2012.

Fue personal de la agencia Norte del Ministerio Público quien tomó conocimiento de los sucesos, mismos que iniciaron un expediente por los hechos, asimismo, tras la toma de una secuencia fotográfica realizada por personal de los servicios periciales, el fiscal ordenó que los restos del fallecido fueran depositados en el anfiteatro de una funeraria de la avenida 5, para que médicos forenses le realizaran la necrocirugía de rigor.

El director del Centro penitenciario Alberto Alan Contreras Espíritu, negó en varias ocasiones los hechos que le cobraron la vida al interno, argumentando que todo se encontraba de forma normal, debido a la celebración del Año Nuevo entre reclusos y familiares de éstos que acudieron al penal a convivir con sus seres queridos.

 

ELEUTERIO ESPINOZA B.

EL BUEN TONO