Tezonapa.-  Un joven de 18 años de edad vecino de Laguna Chica perdió la vida trágicamente, al estrellarse la moto de un profesor contra la de él, ambos conductores quedaron tendidos en el pavimento gravemente heridos por lo que fueron trasladados al Hospital Integral donde más tarde falleció mientras que el profesor era trasladado al hospital de especialidades de Orizaba por las graves lesiones que presentaba.

Los hechos del accidente se dieron alrededor de las 20:30 horas de la noche de ayer cuando el jovencito de nombre Uriel Antonio Díaz Viveros de 18 años de edad empleado de la tortillería Elva de Tezonapa y vecino de Laguna Chica, circulaba de regreso a su domicilio abordo de una motocicleta marca Kinro motor 125 color azul.

Por otro lado y en el carril opuesto circulaba la motocicleta marca Itálika motor 150 color negra conducida por el profesor Gabriel Mejía Ramírez de 35 años de edad con domicilio en Motzorongo, quien venía procedente del estado de Puebla lugar donde da clases, pero al llegar al kilómetro 7+100 intentó rebasar a un vehículo invadiendo el carril contrario.

Lo que provocó que se fuera a estrellar de frente contra el joven tortillero al impacto los dos conductores salieron proyectados quedando tendidos ambos en el pavimento, siendo el más lesionado Uriel Antonio ya que cayó al piso lo que le provocó fractura de cráneo y lesión en el ojo derecho, cuerpos de rescate fueron avisados del percance y se trasladaron al lugar para ayudar a las víctimas al ver a los lesionados seminconscientes los trasladaron al Hospital Integral abordo de una ambulancia.

Pero alrededor de las 22:20 horas dos horas después del accidente falleció el joven Uriel Antonio Díaz Viveros, tomando conocimiento Hugo Evangelista Izquierdo del MP.

Cerca de las 23:30 horas fue el traslado del profesor Gabriel Mejía Ramírez en una ambulancia del Ayuntamiento conducida por elementos de Protección Civil, minutos después la carroza de conocida funeraria trasladaba el cuerpo del finado al anfiteatro municipal para la necropsia de rigor y los trámites correspondientes.

Posteriormente sería entregado el cuerpo a sus familiares para darle cristiana sepultura según sus creencias. 

 

Julio Valdivia

El Buen Tono