Tlacolulan.- Dos menores que participaban en una ceremonia evangélica murieron al ser arrollados por un vehículo que se quedó sin frenos en una pendiente y cayó a un río, la tragedia se registró en el poblado Piedra Parada municipio de Tlacolulan.

 Informes de las autoridades ministeriales de la PGJE indican que el hecho trágico, ocurrió cuando un grupo de fieles evangélicos participaban en una ceremonia a la altura del puente del poblado Piedra Parada, los ciudadanos estaban distraídos a la orilla del camino.

De pronto un automóvil Volkswagen Golf, color rojo, placas YJH-4432 de Veracruz, que manejaba Saúl Hernández Fernández de 23 años, se quedó sin frenos al bajar la pendiente de la carretera estatal en el tramo Tlacolulan-Atalpachico.   

Angustiado, el conductor del Volkwagen Golf tocó en claxon en varias ocasiones para alertar a los evangélicos que estaban congregados sobre el puente de Piedra Parada.
La mayoría de los evangélicos escucharon el claxon y se hicieron a un lado, pero desgraciadamente dos menores que estaban en el grupo fueron arrollados dramáticamente y perdieron la vida al instante.

El vehículo continuó su loca carrera hasta caer al fondo del río, quedando entre las rocas, destrozado, con los cuatro tripulantes lesionados, quienes fueron auxiliados por paramédicos de la Cruz Roja.

Saúl Hernández Fernández de 23 años, resultó con fractura de clavícula y golpes contusos, también resultó lesionada su hermana y dos menores que lo acompañaban en el Golf.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Natán Rivera de 8 años, y Juliana Guevara de 15 años, con domicilio en Xalapa, según confirmaron a las autoridades ministeriales Rolando Rivera y Angélica Guevara, padres de los menores.

El agente del Ministerio Público de Tlacolulan acudió al sitio para realizar la diligencia de levantamiento de los cadáveres, el conductor del vehículo Volkswagen Golf fue detenido.

Agencia