CÓRDOBA.- La Secretaria del Ayuntamiento de esta ciudad, Andrea Morteo Rivera, arrolló con su camioneta Jeep color gris, con placas de circulación YDW-680-A,  a un motociclista, ayer por la mañana, lo que movilizó a elementos policiacos y paramédicos que atendieron al afectado y a la funcionaria que sufrió una crisis nerviosa por el hecho. 
La funcionaria municipal bajaba sobre la avenida 11 y calle 14, cuando giró en “U” pero no tomó las debidas precauciones, impactándo a una motocicleta marca Yamaha en color rojo.

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IBA A LA MISA 
El accidente se originó luego de que la funcionaria publicó se dirigía a la iglesia de San José Obrero, por lo que al no percatarse del motociclista ésta se lo llevó de “corbata”. 
La implicada explicó a personas que se encontraban en el sitio, que no se había percatado del joven motociclista. 

Morteo Rivera se dirigía a la celebración religiosa por el fallecimiento de la madre del regidor Alfredo Riverón Mora y no se dio cuenta al dar vuelta en “U” que venía el motociclista, al que arrastró por varios metros quedando las llantas encima de la unidad.
La misma funcionaria municipal comentó afuera de se vehículo, en la calle,  con visible crisis nerviosa que ameritó que la atendieran los paramédicos, que ella no se dio cuenta que se acercaba la motocicleta, razón que provocó el accidente.

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TRÁNSITO MUNICIPAL RECIBE ÓRDENES DEL AYUNTAMIENTO
Por Ley, la camioneta Jeep que tripulaba la Secretaria del Ayuntamiento, debe estar asegurada; el esposo de Morteo Rivera, también hacía los acuerdos necesarios con los agentes de Tránsito Municipal, que están supeditados a las órdenes del Ayuntamiento. 

El motociclista, que viajaba en su unidad Yamaha con placas de circulación Z78PR, fue auxiliado por paramédicos de la Cruz Roja, mientras peritos de Tránsito Municipal tomaron conocimiento de los hechos. 
A los pocos minutos llegó su esposo, quien de manera prepotente tomó el control del accidente, y empezó a realizar llamadas telefónicas con documentos en mano, mientras su esposa seguía siendo atendida y el motociclista también, quien sufrió golpes que lo mantuvieron aturdido por un rato.
Lo aparatoso del accidente originó que uno de los carriles fuera cerrado a la circulación, mientras el marido hacía los arreglos pertinentes para pagar los daños materiales al motociclista, tanto de su unidad como de los gastos médicos que se pudieran generar y por el bien de su esposa como funcionaria de primer nivel municipal, no tuviera mayores implicaciones legales.