La Navidad
  • Es para 400 difuntos
  • A pesar de la emergencia sanitaria, la puesta de alimentos se llevó a cabo y también se compartió entre quienes la visitaron.

Acultzingo.- Por 68 años consecutivos en Tecamalucan se colocó la ofrenda más grande del corredor Río Blanco-Maltrata-Acultzingo; una tradición de la señora Socorro Vázquez Oliver para honrar a 400 difuntos entre familiares, hacendados, vecinos, amistades, conocidos y hasta artistas.
Tras el fallecimiento de su primera hija, Socorro de 88 años de edad, tomó la tradición de colocar una ofrenda enorme, la cual cada año es más grande porque se suman más difuntos, es personalizada con los nombres de los muertos que se honran del 28 de octubre al 2 de noviembre de cada año.
En un recorrido por el lugar, se observaron mesas de madera cubiertas con largos manteles bordados a mano por mujeres de Soledad Atzompa; en canastas y tenates tradicionales, todo tipo de frutas de temporada, dulces típicos, pan de muerto, cervezas, refrescos, toritos, arroz con leche, calabaza en dulce, flores y tamales de frijol, entre otros alimentos y bebidas propios de la fecha.
Lo característico de este altar es que es visitado y admirado por los pobladores de la localidad y de la región; ayer con satisfacción y alegría a todos los que acudieron a observarla, la familia de la señora Socorro les compartió de los 12 kilos de mole al estilo poblano que cocinan entre varias personas.