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De la redacción
El Buen Tono

Ciudad de México.— Después de casi tres meses de mantenerse alejado físicamente del Senado, Enrique Inzunza reapareció este lunes 31 de agosto frente a los medios de comunicación. Lo hizo para defenderse de los señalamientos que pesan sobre él, pero su conferencia también volvió a poner bajo la lupa las dudas que rodean su caso.

Inzunza aseguró que las acusaciones provenientes de Estados Unidos son “patrañas” y sostuvo que no existe una sola prueba en su contra. También se declaró “constitucional y verídicamente inocente”.

Sin embargo, más allá de sus declaraciones, el hecho es que el senador decidió solicitar licencia a finales de mayo, justo después de que se hicieran públicos los señalamientos de autoridades estadounidenses. Ahora, casi tres meses después, regresó públicamente para ofrecer su propia versión de los hechos.

Uno de los momentos más incómodos ocurrió cuando la reportera de N+, Claudia Flores, le preguntó directamente si tenía vínculos con el crimen organizado o con alguno de sus integrantes.

“Absolutamente no”, respondió Inzunza, quien además rechazó ser un “narcolegislador”.

La contundencia de su respuesta contrasta con las interrogantes que continúan alrededor de las acusaciones y de las investigaciones. El senador sostiene que no se ha presentado evidencia en su contra, pero las dudas públicas no desaparecen únicamente con una declaración de inocencia.

Inzunza también hizo referencia a su fuero constitucional y reconoció que cuenta con la prerrogativa de no acudir a determinadas citaciones de la Fiscalía General de la República. Aun así, afirmó que se ha presentado ante la autoridad cuando ha sido requerido.

El episodio ocurre además en medio de su decisión de separarse de la bancada de Morena. Aunque aseguró que no existe una ruptura con el partido y se presentó como un hombre de principios, su salida de la bancada añade otro elemento a un escenario político ya marcado por cuestionamientos.

La reaparición, por tanto, no cierra el caso. Inzunza negó las acusaciones, rechazó cualquier vínculo con el crimen organizado y defendió su inocencia, pero las investigaciones y los señalamientos que provocaron su licencia continúan formando parte de una controversia que está lejos de quedar resuelta.

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