CDMX.- Compartir información entre autoridades y flotas, regular la seguridad privada y frenar la socialización del delito, son tres áreas de oportunidad para establecer una estrategia contra el robo a autotransporte, consideró María de Haas, especialista en seguridad.

Reconoció que si bien hay muchos pendientes en esta materia, de cara al 2021 y con la próxima llegada de Rosa Icela Rodríguez a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), estos son los temas más urgentes que Iniciativa Privada debe posicionar con las autoridades.

En primera instancia se refirió a la falta una estrategia conjunta entre Gobierno federal y las empresas de transporte en el que se comparta la información de inteligencia que las propias flotas han generado con su experiencia.

La especialista consideró que el despliegue de la Guardia Nacional en carreteras es para evitar la comisión de delitos; sin embargo, aún falta incorporar otros datos como los nuevos modus operandi y la identificación de las bandas delictivas, la cual las flotas ya tienen.

Dijo si bien presencia de la Guardia Nacional especialmente en casetas de las vías de comunicación, aún hacen falta más elementos desplegados en las carreteras.

Explicó que este fenómeno ha orillado a las empresas transportistas a protegerse contratando servicios de seguridad privada, que; sin embargo, no pueden ejercer el uso
legítimo de la fuerza.

Se refirió a la socialización del delito, pues el modus operandi ha cambiado, antes era arbitrario y ahora son acciones de delincuencia organizada que involucra a familias de una población, lo cual hace que prolifere el robo tumultuario perpetrado por personas de todas las edades: “Lo hace más difícil de combatir porque no se puede criminalizar a las personas que por necesidad están robando un vehículo de transporte, pero en muchas ocasiones este robo es
desmedido”, dijo.