

Agencias
Washington.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el conflicto con Irán podría estar cerca de su fin, en medio de una nueva fase de negociaciones diplomáticas y la creciente participación de Pakistán como intermediario.
El mandatario aseguró que el desenlace podría ser inminente. “Creo que van a ser dos días increíbles”, declaró, al tiempo que consideró que el conflicto “está a punto de terminar”, lo que ha generado expectativas a nivel internacional.
De acuerdo con reportes, funcionarios estadounidenses e iraníes evalúan retomar el diálogo en Islamabad, luego de que una ronda de conversaciones el fin de semana no lograra acuerdos. En este contexto, el jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, viajó a Teherán con el objetivo de acercar posturas y reducir tensiones.
Las negociaciones se han visto estancadas principalmente por desacuerdos sobre el programa nuclear iraní. Mientras Estados Unidos propone suspender las actividades nucleares por hasta 20 años, Irán plantea una moratoria de entre tres y cinco años, además de exigir el levantamiento de sanciones económicas.
En paralelo, la tensión militar continúa. Estados Unidos mantiene restricciones en puertos iraníes y vigilancia en el Golfo de Omán, mientras que Irán ha advertido que podría afectar el comercio marítimo en la región. El estrecho de Ormuz, clave para el tránsito mundial de petróleo, permanece parcialmente cerrado, generando impactos en el suministro energético global.
El conflicto también se extiende a otras zonas, como Líbano, donde Israel mantiene operaciones contra el grupo Hezbolá, en medio de un escenario regional cada vez más complejo.
En términos humanitarios, la guerra ha dejado cerca de 5 mil muertos, incluyendo civiles, estudiantes y trabajadores, lo que ha intensificado los llamados internacionales a un alto al fuego inmediato.
Las declaraciones de Trump tuvieron efectos inmediatos en los mercados globales, con alzas en bolsas internacionales y un incremento en el precio del petróleo, que ronda los 95 dólares por barril.
Aunque no hay un acuerdo definitivo, fuentes cercanas a las negociaciones señalan avances y disposición de ambas partes para continuar el diálogo. Sin embargo, la desconfianza mutua sigue siendo el principal obstáculo para alcanzar una solución duradera.
