La Corte Suprema de Estados Unidos desestimó ayer una impugnación del plan del presidente Donald Trump de excluir a los migrantes indocumentados del recuento de población utilizado para asignar a los estados el número de bancas en la Cámara de Representantes.

El fallo 6-3 da a Trump una victoria mientras busca implementar sus políticas de línea dura contra la inmigración en los últimos días de su presidencia.

No está claro si Trump recibirá las cifras finales de la Oficina del Censo antes de que finalice su mandato, el 20 de enero próximo.

Consecuentemente con nuestra determinación de que no se ha demostrado interés para actuar y que el caso no está maduro, no expresamos posición sobre el mérito de los reclamos constitucionales y legales presentados. Sólo sostenemos que no son aptos para emitir juicio”, sentenció.