El líder de los tablajeros, Enrique Alvarado Guzmán, desmenuza el anuncio del rastro regional. La administración de Manuel Alonso repite el libreto de Juan Lavín y Paco Portilla: proyectos que solo existen en el discurso.
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver. – El alcalde Manuel Alonso Cerezo anunció esta semana la construcción de un rastro regional Tipo Inspección Federal (TIF) en un terreno municipal de tres a cuatro hectáreas, con inversión federal y estatal. El proyecto, presentado ante la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), busca atraer capital de migrantes veracruzanos en Estados Unidos.
El anuncio no es nuevo. Es el mismo que hicieron Juan Lavín y Paco Portilla. Y, como entonces, el rastro no existe.
TRES ALCALDES, UN MISMO DISCURSO
Enrique Alvarado Guzmán, líder de los tablajeros del Mercado Revolución, escuchó el anuncio con la misma incredulidad que los anteriores. En entrevista, fue contundente: “No es novedad, desde Juan Lavín, desde Paco Portilla, que Paco Portilla lo cerró. Era la novedad de volver a hacerlo con Plasco”.
La promesa del rastro se ha repetido como un disco rayado. “Todos los invitados presidentes han dicho que la vieja, el último que estaba acá es que pasó, el señor presidente que tenemos ahorita, Paco Lavín, Juan Lavín y Paco Portilla. Un pinche mercado y un pinche rastro que nunca iba a ser desde Pocahémosis, hasta ahorita”.
Alvarado no solo cuestiona el proyecto, sino la credibilidad de quien lo anuncia. “Este señor (Manuel Alonso), lástima que tenga muy buenos estudios y todo, pero no veo que, nomás habla y dice. Las personas que actúan o que trabajan, no te lo dicen”.
EL RASTRO QUE NO LLEGA Y LA CARNE QUE VIENE DE FUERA
El rastro municipal actual solo procesa ganado porcino. Las 90 carnicerías del Mercado Revolución surten carne de res proveniente de Orizaba y Cuitláhuac. “Ahorita no vemos que quieran abrir el rastro, los cortes que traen son de Orizaba y Cuitláhuac, aquí no tenemos para cuando”.
La falta de un rastro funcional encarece la operación y obliga a los productores a trasladarse a otros municipios. El proyecto TIF, denunció Alvarado en otra ocasión, “sigue en el abandono y sin rumbo claro” ante “el silencio y la falta de voluntad de las autoridades municipales”.
EL MERCADO REVOLUCIÓN, ABANDONADO A SU SUERTE
El abandono del rastro es solo una pieza del deterioro. El Mercado Revolución, corazón del comercio local, enfrenta una crisis que las autoridades ignoran. El ambulantaje ha saturado las banquetas y reducido las ventas de los locatarios.
