Orizaba.- El cementerio municipal “Juan de la Luz Enríquez” recibió  ayer a miles de familias que cumplieron con la tradición de Todos Santos, visitaron las tumbas de sus difuntos para adornarlas con flores, rezar por su descanso eterno, cantarles melodías y asistir a misa en el lugar.

Durante el servicio religioso, el sacerdote leyó una interminable lista de personas que fallecieron y por las que pidieron descansen en paz.

Desde muy temprano, las personas arribaron al panteón con ramos y arreglos florales que colocaron en las tumbas de sus seres queridos, los recordaron, algunos les llevaron música y cantaron las melodías que les gustaban.

 

Omar Celiseo V.

El Buen Tono