Orizaba.- Mientras miles de personas de distintas religiones acuden a llevar flores a la tumba de sus seres queridos en el marco de la celebración de Todos Santos y hoy lo harán a todos los Fieles Difuntos, también hay quienes visitan las catacumbas del templo de Nuestra Señora del Carmen.

Ahí están los restos de cientos de personas ante las que se hace oración, informó el rector del templo y encargado de la Pastoral para Medios de Comunicación en la Diócesis, Marcos Palacios Cárdenas.

Entrando por la sacristía del templo del Carmen, ubicado en Sur 9 y Oriente 4, de inmediato se puede apreciar una ofrenda tradicional mexicana confeccionada por un grupo de acólitos. 

Contiene elemento característicos de la zona indígena y quieren destacar el llamado a la santidad “y nos recuerda con cariño a quienes ya están en presencia divina”, expresó.

Indicó que la comunidad católica en estos días no celebra un culto a la muerte, celebra la vida eterna “y hoy viernes recordamos a  nuestros difuntos, no a la muerte, por eso estas fechas nos invitan a vivir con santidad, contemplar el rostro de Dios en nuestros actos y en segundo lugar recordar con cariño a quienes físicamente ya no están”.

Tras observarla, se siguen las escalinatas que conducen de inmediato a las catacumbas y ahí se percibe un inmenso silencio, una enorme paz y tranquilidad con bastante luz.

Lo que era la zona de las catacumbas, plenamente olvidada a veces hasta con escombro y roedores, hoy está convertida en la última morada de decenas de difuntos, aquí se resguardan cenizas-restos óseos.

Las personas vienen al área administrativa y según un reglamento y firma de contrato a 30 años, pueden dejar los restos de sus seres queridos, es un lugar paradójicamente bonito.

Según lo expuesto por el padre Marcos Palacios Cárdenas, muchas personas que acuden a la celebración religiosa, salen de la misma y de inmediato se encaminan a orar al lugar por las almas de sus difuntos, “reconocemos que aquí no hay más que cenizas, el alma está con Dios, pero la persona viene aquí con mucho cariño a visitar los restos de sus familiares”.

 

Matilde De los Santos 

El Buen Tono