Atoyac.- En los últimos días se ha dejado entre ver el gran divisionismo y fractura al interior del Partido Revolucionario Institucional en el municipio de Atoyac, debido a que eran muchos los aspirantes a ser candidatos por este partido, provocando discordia y divisionismo. 

Tal es el caso del líder sindical Modesto Trujillo Herrera, quien ya se imaginaba en la silla de la alcaldía, haciendo y deshaciendo a su antojo al municipio, tal como lo hace en la sección 23 del Sindicato Azucarero; pero en últimos días, sus mismos simpatizantes han optado por abandonarlo, y seguir así otro camino, pues según sus argumentos, ya se dieron cuenta que el líder obrero no cuenta con la simpatía de la gente y abusa de su poder.

En esta carrera rumbo a la alcaldía, sólo quedan el ya 2 veces alcalde, y ex presidiario, Fernando Pimentel Ugarte, de quien muchos aseguran que su obsesión es enfermiza, al grado de ya haber realizado campaña en la sierra, regalando despensas y entregando apoyos para después hablar mal de ese sector, así como realizar proselitismo incluso en las escuelas, donde ha contado con el apoyo de diversos profesores que buscan en él alguna conveniencia laboral; el otro es José Burgoa Mena, encargado de una universidad local, a quien todos conocen ya por su informalidad e impuntualidad, así también está una candidata mujer, quien lleva años suspirando por un sueño inalcanzable; todos la conocen como “Chuy”, y suele comprar espacios en los medios para que hablen bien de ella.

Así están las cosas en el municipio de Atoyac, donde todos pelean por un “hueso” que resulta atractivo, pues durará 4 años; la mayoría de los suspirantes sólo buscan el poder por el poder, sin pensar en las necesidades de esta localidad que lo tiene todo, pero donde nadie propone, sólo se han inclinado por jugar con la necesidad de la gente, que cada elección busca sólo una playera, una gorra o una despensa.

 

De la Redacción

El Buen Tono