Por Andrés Timoteo  /  columnista

YUNES, EL ÚLTIMO DÍA

Hoy, viernes 30 de noviembre, es el último día del gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares. De acuerdo con lo que se ha anticipado, concluirá el bienio en el bastión azul, la conurbación Veracruz-Boca del Río donde inaugurará la remodelación del bulevar costero Manuel Ávila Camacho. Ahí habrá verbena popular para concluir su mandato arropado por los alcaldes, legisladores -panistas, por supuesto- y por la multitud que se reúna.

En su penúltimo día, ayer, se presentó en el Congreso Local para responder las preguntas de los diputados que realizaron la glosa de su Segundo Informe de Gobierno y pese a las apuestas -que incluso en este espacio se hicieron- la comparecencia no terminó en sombrerazos ni escupitajos. Y no fue por falta de ganas de los que integran la fuerza política mayoritaria, los del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) sino por falta de cabildeo y pericia para tejer un frente que tundiera al compareciente.

Yunes Linares libró el escarceo para exhibirlo y vapulearlo porque Morena aún siendo una ‘aplanadora’ parlamentaria no fue capaz de alinear a los otros grupos legislativos para aporrearlo. Se daba por hecho que, a excepción de los panistas, el resto se pondría en sintonía para acorralar y embestir al Mandatario, pero nada sucedió y todo fue por la falta de oficio político de los morenistas que incluso tuvieron que soportar los aplausos que le rindieron a Yunes Linares en el pleno.

Además, su situación de bancada mayoritaria también les puso una camisa de fuerzas porque en el formato para los cuestionamientos sólo tuvieron una oportunidad, la primera, y la diputada que escogieron como portavoz, la cuenqueña Margarita Corro, diputada por Cosamaloapan,  resultó ser mala para la tribuna. Dio un discurso lleno de lugares comunes, confundiendo responsabilidades federales y locales y ni siquiera aprovechó la contrarréplica para desmentir al gobernante.

Es cierto, la diputada Corro le dijo a Yunes que no hubo el cambio que había prometido y que su gestión no tenía gran cosa a destacar y que “quedará marcada como de las de mayor opacidad, improvisación y carente de compromiso con la población”, pero no provocó más que un aplauso de su bancada. No logró meter al Mandatario en un ruedo y, al contrario, éste le respondió con un banderillazo a su partido.

Le dijo que mientras en este bienio se dejó de financiar a los partidos políticos, el exgobernador Javier Duarte le entregaba mensualmente 2.5 millones de pesos a Morena durante su sexenio y lo hacía vía el eterno conflicto de la presa de Tatahuicapan. Vaya, fue una puya lanzada en un recinto donde predomina el morenismo, pero ni así  hubo respuesta ni de Corro ni de la fracción marrón. Los exhibió en su propio terreno.

En esa misma tesitura, Yunes Linares dio dos mensajes al Congreso Local dominado por Morena. Uno, que los legisladores “no se arrodillen” ante el próximo gobernador y, dos, lanzó un reto a su sucesor, Cuitláhuac García para continuar persiguiendo a los saqueadores de Veracruz y no perdonarlos.

“Estoy seguro que dentro de unas horas que rinda protesta el nuevo gobernador, llegará a esta tribuna con información de lo que él logró recuperar en estos meses -en alusión de que él como gobernador electo recuperó mil 200 millones de pesos antes de tomar posesión-. Sería terrible que en lugar de escrituras y bienes, llegara con una oferta de amnistía para quienes saquearon a Veracruz. Estoy seguro de que no será así”. ¿La respuesta de los morenistas? Silencio total.

La intervención de la diputada Corro Mendoza fue nota secundaria en los reportes de prensa, pues no alcanzó para ocupar los titulares mediáticos. Peor aún -para la causa de la nueva fuerza política predominante- una declaración hecha por Yunes Linares en una entrevista paralela a su comparecencia fue la acaparó la atención mediática: que estará pendiente y vigente en el 2024.

Afuera del recinto parlamentario, los periodistas le cuestionaron sobre los retos que vienen para su persona y entre ellos dijo, “lograr que en 2024 Veracruz tenga un gobernador a la altura de su grandeza y de su potencia”. No fue comentario fortuito ni descuidado, sino con un anuncio puntual y hecho en la misma sede del Poder Legislativo gobernado por Morena y a unas horas de que el nuevo mandatario acudiera allí mismo a rendir protesta.

Ese aviso tampoco es algo nuevo, el 9 de julio pasado en un mensaje para reconocer el triunfo de García Jiménez, espetó: “que quede claro: la lucha sigue”. Si algo tiene Yunes Linares es la resistencia ante circunstancias adversas. Navegar contra corriente en calidad de opositor es algo que sabe llevar con destreza y sin duda se convertirá en una voz que hará contrapeso en el absolutismo de Morena durante los seis años venideros. Ayer, en su penúltimo día como gobernador, anticipó que va por la revancha electoral en el 2024.

EL QUE LLEGA DE NOCHE

Mañana sábado, en el primer minuto, Cuitláhuac García rendirá protesta como gobernador para el período 2018-2024. Lo hará en una sesión nocturna del Congreso Local. Los legisladores están citados para las 23:30 horas de hoy. A dicha ceremonia no acudirá Yunes Linares -él mismo lo anticipó- ni, al parecer, ningún representante del Gobierno Federal pues éste también estará en proceso de instalación.

Tras jurar cumplir con sus responsabilidades en el cargo, García Jiménez se trasladará a una verbena popular en el corredor de Los Lagos, donde en abril pasado también inició su campaña electoral. Y ya durante el día, según lo programado, estará en la Plaza Regina -antes Lerdo de Tejada- frente a Palacio de Gobierno para dar su primer mensaje a los veracruzanos, arropado -claro- por la multitud.

El día 2, el domingo, en ese mismo lugar estará con el nuevo presidente del País, Andrés Manuel López Obrador, para declarar “emergencia humanitaria” en Veracruz, se entiende que por la violencia y las cifras de asesinatos y desaparecidos. Dice García Jiménez que en el primer mes se desplegará todo un operativo judicial y policíaco para “estabilizar la situación” y después, en enero de 2019, se comenzará con el plan para pacificarla.

Para lograr disminuir la violencia, García Jiménez no dio un plazo de seis meses como lo hizo Yunes Linares, pero sí de dos años. El tiempo dirá si fue suficiente o cayó en la misma trampa de dar fechas que luego se vuelven en contra.

A pesar de que no son las mismas condiciones del 2016, tampoco es un reto fácil el que tiene el nuevo gobernador que llega con muchas expectativas de parte de la población, pero que ha dado señales de que su impericia y sus acuerdos con fidelistas y duartistas, anticipan un retroceso en el quehacer gubernamental más que un avance. Ya se verá.

Mañana sábado, como se dijo líneas arriba, también asume la Presidencia de la República, el tabasqueño López Obrador. Llega con la promesa de encauzar la “cuarta transformación” de la vida pública de México, acabando con la corrupción, favoreciendo a los más desprotegidos y separando el poder político del económico. Muchas expectativas y también muchas señales contrarias. Ya se verá si lo cumple.

Aún así, esta coyuntura que registra el País y Veracruz con el arribo de nuevos gobiernos ajenos a los partidos tradicionales se saluda porque es parte del cambio político que era necesario y por el cual millones de personas apostaron. La decepción, la catarsis, el enojo, la evaluación y la exigencia serán las consecuencias posteriores lo mismo que la satisfacción, la alegría y la paz, si es que cumplen con lo prometido. Se insiste: ya se verá.

EL SENDERO DEL CUIT

En la zona Centro acaban de cerrar dos periódicos, El Sol de Córdoba y El Sol de Orizaba, pero ya está por abrir otro rotativo que también será editado en la Ciudad de los Treinta Caballeros y que coincidirá con el inicio del sexenio gubernamental. De acuerdo con las versiones de los colegas en esa región, el dueño del nuevo periódico es el exalcalde priista de Orizaba, Juan Manuel Diez Francos.

El exedil ya es propietario de un canal por televisión restringida -cable- llamado Televisión de Orizaba (TVO), pero ahora quiere incursionar en la prensa escrita con este rotativo cuyo nombre, dicen algunos, está entre dos propuestas:  “Ocho Columnas” y la otra “SDC, El Sendero de Cuit”, algo similar al periódico digital “El Sendero del Peje, SDP” que a nivel nacional dirige y es propietario Federico Arreola.

Así, en el terreno mediático unos se van y otros llegan, conforme soplan los vientos políticos. Se sabe que el nuevo periódico será impreso en la maquinaria que dejó El Sol de Córdoba y podría salir a la luz en el mes de diciembre para que vaya acorde con la nueva era marrón. Esto también demostraría que el exedil orizabeño, Diez Francos que es -supuestamente- priista no tiene colores sino intereses.

No obstante, la tentación de contar con medio informativo sobre el cual reposar sus ansias de poder no cesa y ahora Juan Manuel Diez Francos es otro político metido al oficio. Y la apuesta son, por supuesto, los acuerdos que ya se tendrían con el nuevo Gobierno Estatal para los convenios publicitarios. Como antaño pues.

¿Cuántos otros medios informativos sexenales abrirán en breve? Varios, según los bien enterados, pues hay una vorágine por esa promesa del próximo gobernador, Cuitláhuac García, para reestablecer los convenios financieros que prevalecieron en los sexenios de la fidelidad y el duartismo. Por lo pronto, los damnificados del yunismo azul que se negó a mantener la subvención financiera, ya revolotean alrededor del nuevo mandatario y sus colaboradores.

El próximo coordinador de Comunicación Social, Iván Luna Landa, tiene detrás una nube de empresarios y comunicadores pidiéndole hacer efectiva la oferta, contante y sonante. Lo mismo el cordobés Aldo Valeriano, quien ya está al frente de la Jefatura de Prensa en el Congreso Local y no hay día en que no le hagan peticiones para los convenios publicitarios.

Los colegas xalapeños relatan, entre divertidos y asombrados, que hay una especie de agrupación no oficial de viejos comunicadores y opinadores a los que llaman “El Club de la Polilla”, autoerigidos como las “vacas sagradas” del análisis político en Veracruz -con una disculpa para las vacas por supuesto- los cuales esperan, también como en los viejos tiempos de la fidelidad y el duartismo, hacerla de “asesores” y “aliados” del nuevo gobernante y demás funcionarios estatales a cambio de jugosos pagos. Como antaño, pues.