De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.- La muerte del coordinador de la bancada de Morena en el Congreso estatal ocurre en medio de un entramado de negocios políticos, delitos y alianzas que ahora dejan al descubierto la estructura clientelar del partido en la región.
A pocas horas del crimen, el nombre que cobra fuerza es el de Ángel Etiem Jiménez Castañeda, primo del occiso y su suplente registrado ante el Sistema de Información Legislativa.
Etiem Jiménez, quien figura como suplente del finado diputado federal, ya había hecho una convocatoria a la cual acudieron maestros de la organización “Maestros con Morena” —creada y financiada por el propio Escobar—, en un movimiento que muchos interpretan como un acto de oportunismo político para ocupar la curul.
El historial de Etiem Jiménez no es menor. Fue removido como delegado regional de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) en Córdoba luego de que padres de familia y docentes lo señalaran por priorizar actividades políticas en beneficio de su primo y padrino político. Además, ha sido denunciado públicamente por insultos y maltratos en un centro comercial, escoltado por elementos de seguridad de su primo.
La sombra de la impunidad también persigue a su familia. En febrero de 2023, Miguel Ángel “N”, hijo de Ángel Etiem, fue detenido en Fortín por posesión de dos armas cortas, cargadores y cartuchos. Fue liberado al día siguiente.
El gobernador Cuitláhuac García justificó la liberación argumentando que se “aclaró la posesión” y que existía un documento legal de portación de arma.
Escobar García no era un político cualquiera.
Exsecretario de Educación de Veracruz y líder magisterial su carrera estuvo salpicada por denuncias de corrupción, desapariciones y vínculos con el crimen organizado. De acuerdo con investigaciones periodísticas, el diputado estuvo vinculado al secuestro y ejecución de Iván Colorado Cruz, su primer prestanombres; al secuestro de Adrián Mota Montoya, su segundo prestanombres en la SEV, a quien mandó desaparecer de los radares por “estrategia” política; y a la desaparición de su amante venezolana, “Jenni”, por órdenes de su esposa. Nunca se encontró un boleto de avión a nombre de la mujer, quien continúa desaparecida.
Sus excéntricas “narcofiestas” fueron expuestas, como el reciente incidente en un yate que se hundió en Boca del Río debido a un corto circuito mientras Escobar les colocaba bloqueadores a secretarias del congreso que prestan servicios personales a domicilio.
Manuel Alonso, la imposición de Zenyanzen en Córdoba
Dentro de esta red destaca la figura de Manuel Alonso Cerezo, actual alcalde de Córdoba.
Según la información recabada, Escobar le vendió la plaza por 20 millones de pesos y contratos exclusivos durante su administración.
Alonso Cerezo, quien fue nombrado promotor de la Cuarta Transformación por el CEN de Morena, habría rechazado directamente las propuestas de Escobar para puestos clave, inclu
yendo el bloqueo de Ángel Etiem para la Dirección de Educación. Esta fractura política entre ambos ahora adquiere nuevos matices tras la muerte del diputado.
Otro eslabón es Jorge Maximiliano Huerta Vázquez, regidor segundo del Ayuntamiento de Córdoba. Su trayectoria dentro de Morena se consolidó como un ejemplo del oportunismo interno.
Ha sido denunciado por utilizar fondos provenientes de la Secretaría de Educación de Veracruz y del programa federal “Jóvenes Construyendo el Futuro” para fines políticos. Además, ha convertido su curul en una plataforma de campaña anticipada para Morena.
