Córdoba.- El Comité Defensa Verde Naturaleza para Siempre informó que la organización civil Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), demandó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) indemnizar a los afectados con las construcciones de las hidroeléctricas El Naranjal y Zongolica, en esta Zona Centro.

Además, solicitó a las autoridades frenar de manera inmediata la construcción de las represas, pues han causado daños irreparables al medio ambiente y en el ámbito social.

El Comité Defensa Verde Naturaleza para Siempre informó que después de una reunión que tuvo con la ONG capítulo México, documentaron violaciones al derecho a la información, vivienda y alimentación, así como hostigamiento, amenazas, daños a la salud y expropiaciones de tierra infundadas en prácticamente todos los casos, y de esta manera solicitaron la detención de estas obras y su indemnización.

El comité recordó que el proyecto Hidroeléctrico de El Naranjal, busca asentarse en los municipios de Fortín de las Flores, Ixtaczoquitlán, Amatlán de los Reyes, Cuichapa, Naranjal, Coetzala, Omealca y Yanga en el centro del estado de Veracruz.

Este comité, integrado por representantes de diversas comunidades de los municipios de Fortín, Naranjal, Amatlán de los Reyes, Cuichapa y Omealca, manifestó su rechazo a la construcción de la presa hidroeléctrica El Naranjal porque, dicen, los afectará en sus tierras y medio ambiente, y disminuirá significativamente el causal del río Blanco.

“Haciendo uso de nuestros derechos como ciudadanos, alzamos la voz porque desde hace más de dos años la empresa Agroetano de Veracruz SA de CV ha venido haciendo trabajos de estudio de suelos en los municipios mencionados y ha despertado desconcierto porque se han acercado a los ejidatarios de manera alevosa y prepotente, con acosos, para querer comprar sus tierras diciéndoles que son para extracción de mármol, para estudios de INEGI y para hacer estudios al suelo entre un sinfín de mentiras más”, dijo.

El costo aproximado del proyecto 1,250 millones de pesos. El proyecto representará la desaparición casi total del río en Naranjal, Coetzala, y Cuichapa.

Las poblaciones por las que pasará el canal tendrán el peligro potencial de infecciones virales y los posibles riesgos del desbordamiento de los tanques y el canal en temporadas de lluvias. También temen infiltraciones de las aguas contaminadas del río Blanco a los mantos acuíferos que surten de agua a las poblaciones.

Asimismo, denunciaron la tala de árboles que de forma atroz e indiscriminada se está haciendo en diversas comunidades, violando su derecho y el de todos a un medio ambiente sano.

Aunado a ello, el campo de fútbol y el camposanto de Amatlán, que son lugares de una importancia cultural incalculable para la comunidad, se verán afectados por el paso del canal a través de los mismos, los predios que fueron afectados con perforaciones las pagaron a los propietarios desde 500 hasta mil pesos, todo esto a base de mentiras.

 

Miguel Ángel C Mauss

El Buen Tono