• Entre los problemas está la corrupción, la difícil situación económica y ahora el Covid-19
  • La contingencia sanitaria ha generado efectos negativos en la circulación monetaria y los usuarios ya no viajan tanto en autobús.

ORIZABA.- Las cooperativas de autotransporte agonizan ante la difícil situación económica, misma que ya era mala antes de la emergencia sanitaria, los adeudos con los bancos y la falta de pasaje; aunado al SARS-CoV-2 y la extensa corrupción en las autoridades correspondientes, indicó el empresario del ramo, Ignacio Paz Hernández. 
“Ya están boqueando, al menos para la corrida Santa Ana-La Perla pidieron carros nuevos y tuvieron que regresarlos porque ya no pudieron pagarlos, no hay usuarios porque todo lo están haciendo los taxistas”, resaltó. 
Dijo que es difícil la situación, incluso con las instituciones bancarias, “por ejemplo, un carro anda sobre un millón 380 mil pesos con documentos de 36 mil pesos mensuales, no sale, no sale ni siquiera para pagar la mitad”.
Destacó que en el transporte público hay una severa crisis de tráfico de influencias y corrupción, pues incluso se permitió todo un exceso de entrega de concesiones de la modalidad taxi y quienes al no tener ingresos, están realizando el pasaje colectivo. 
“Es una mentira que se diga que la corrupción ya no existe, en el Transporte Público en la actualidad han dado la oportunidad de que todo mundo se meta sin que se haya hecho un estudio socioeconómico, y más que otra cosa lo que ha sucedido es que han permitido con todo el exceso que dieron de concesiones en la modalidad de taxis que ellos al no encontrar trabajo, hicieran el transporte colectivo hacia las ciudades y poblaciones aledañas”, concluyó.