ORIZABA.- El problema de violencia en contra de la población por parte de los policías municipales de Orizaba es de fondo y permanecen impunes, pues ni los diputados locales, ni el gobernador defienden los derechos de los habitantes de Mariano Escobedo que recientemente fueron agredidos.
El analista político, Juan Hernández Mercado, mencionó que se trata de un problema que tiene que ver con “la formación policial” ya sea municipal o estatal.
Dijo que en el caso de las protestas de los habitantes de Soledad Atzompa no actuaron, porque ellos sí venían dispuestos a todo.
Recordó que en los últimos diez años “se ha sometido a consulta las garantías individuales, como la libertad de trabajo, de comercio y de tránsito que también son derechos humanos”.
Recordó que para ser Pueblo Mágico se retiró a los comerciantes ambulantes y el caso más reciente fue el atropello a los habitantes de Loma Grande, del municipio de Mariano Escobedo, quienes mantenían una protesta.