La Navidad
  • Circulan mensajes anónimos a través de las redes sociales, en los que lanzan amenazas contra el alcalde de Acatlán

Acatlán de Pérez Figueroa.- La Policía Municipal y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), mantienen blindaje del municipio ante la amenaza de otro posible ataque de algún grupo armado.
Durante las 24 horas del día, gendarmes fuertemente armados, con entrenamiento militar, resguardan la estructura municipal que fue atacada el viernes por civiles armados, mientras otro grupo de gendarmes mantiene vigilancia constante en las entradas y salidas a Acatlán.
“Sabemos que las personas que atacaron el Palacio Municipal, deben estar molestas porque las cosas no salieron como pensaron, pero ni modo, nosotros sólo cumplimos con nuestro trabajo”, reportaron autoridades.
El fin de semana circularon mensajes anónimos a través de las redes sociales, en los que lanzan amenazas contra el alcalde, Adán Maciel Sosa y personas que laboran con él.
Incluso uno de los anónimos incita a las personas a matar policías de Acatlán a cambio de 50 mil pesos y el doble por mandos preventivos, de quienes aportan apodos y cargos.
El mismo viernes, policías fuertemente armados, redoblaron la seguridad en el Palacio Municipal y otros desde el techo, vigilan el paso de vehículos que circulan por la calle principal hacia la carretera estatal Acatlán-Cosolapa.
EN LA MIRA
El palacio de Acatlán ha sufrido dos atentados en menos de un año. En el primero, los sicarios escaparon, por la carretera estatal sin causar daños a la estructura gubernamental.
El segundo ataque ocurrió el viernes de la semana pasada cuando sujetos que viajaba en una camioneta Ford blanca, entraron en sentido contrario, con armas de alto poder en manos y abrieron fuego contra el palacio.
Gendarmes de guardia que recibieron la alerta por la presencia de un grupo armado, abrieron fuego desde distintos ángulos para evitar que se acercara y causaran bajas de civiles y autoridades.
Según informes, en ese enfrentamiento varios civiles armados, cayeron, pero fueron levantados por sus compañeros y subidos a una camioneta, robada a un automovilista.