Los bomberos de París no están seguros de que se pueda detener la propagación de las llamas por la cubierta de la catedral de Notre Dame y señalaron que, si el fuego alcanza las torres, las consecuencias son imprevisibles.

El secretario de Estado francés de Interior, Laurent Nuñez, presente en el lugar de los hechos, afirmó que la salvación del monumento “no está asegurada”.

Un portavoz de los bomberos, Jean-Claude Gallet, dijo que la prioridad se centra ahora en evitar que se derrumbe la torre norte de la catedral, lo que podría acabar con buena parte del edificio.