París.- El presidente electo de México y el presidente de Francia, Enrique Peña Nieto y François Hollande, respectivamente, decidieron dar un golpe de timón a la relación entre ambos países y dejar el caso de Florence Cassez, ciudadana francesa sentenciada a 60 años de prisión por secuestro, exclusivamente en manos del Poder Judicial mexicano.

Ayer, en el Palacio del Elíseo determinaron establecer un Consejo Franco-Mexicano de Alto Nivel, en el que participen funcionarios públicos y la iniciativa privada, para lograr el relanzamiento de la relación binacional en todos los ámbitos, deteriorada tras la detención de Cassez en diciembre de 2005.

El futuro mandatario mexicano invitó a Hollande a visitar México en 2014 con motivo del 50 aniversario de la visita que realizó el presidente Charles de Gaulle a nuestro país. El francés aceptó. Ésta tiene por objetivo reponer el“Año de México en Francia”, cancelado en 2011 tras la tensión detonada por el caso Cassez, hoy presa en el penal de Tepepan.

En un mensaje a medios, Peña y Hollande se manifestaron por respetar de manera estricta la decisión que tome la Suprema Corte de Justicia de la Nación y cada cual puso énfasis en que es necesario relanzar la relación binacional.

El 8 de diciembre de 2005, Florence Cassez fue detenida en el rancho Las Chinitas, al sur de la ciudad de México, junto con Israel Vallarta. Se le acusó de pertenecer a la banda de secuestradores Los Zodiaco. Fue sentenciada en primera instancia a 96 años de cárcel y apeló.

Este tema derivó en un alejamiento entre los gobiernos de los presidentes Felipe Calderón y Nicolás Sarkozy.

Ayer, el priísta —acompañado por su esposa Angélica Rivera— fue recibido al medio día en el Palacio del Elíseo (sede de la Presidencia de Francia) con un protocolo que sólo dispensa el gobierno francés para jefes de Estado y de Gobierno que se encuentran en funciones.

 

Agencias