Orizaba.- El recuerdo que deja don Juan Huerta Sandoval es de gentileza, amabilidad y pujanza en las peores y mejores épocas de su partido el Acción Nacional.

Se sabe que sólo militó en este partido político por el que dio todo,  fue de aquellos a los que no le daba vergüenza usar su camioneta de redilas para salir por las noches con los que tenían deseos de gobernar a Orizaba para ir pegando los pendones del PAN, esos que otros no se atrevían.

A partir de esos hechos, la salud de Juan Huerta se vio afectada, las mismas versiones de la militancia de su partido lo hicieron saber y se confirmó la salida de su partido.

Posteriormente integró el Movimiento Cívico Orizabeño (Mocivo), organismo ciudadano que a pesar de no tener el apoyo de los gobiernos municipales a partir del 2004, jamás bajó la guardia.

Una vez confirmada su muerte, quien fuera uno de los regidores en la primera administración panista 1995-1997, Martín Badillo Espinoza, recordó anécdotas como la de la camioneta que prestaba sin pena para hacer proselitismo a fin de que el partido cambiara la historia de Orizaba. 

Otros más como Ricardo Aguilar pidieron se le recuerde y honre como un gran ser humano, un hombre leal y comprometido, un pilar del partido en la ciudad.

Gadiel García Amador, uno de los panistas que más ha tardado en el erario público desde hace más de 16 años, calificó a don Juan como un personaje ejemplar, íntegro y trabajador .

 

Matilde De los Santos Parada

El Buen Tono