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Andrés Timoteo
Columnista

VERANO GRIPAL
El verano llegó al planeta con 8.9 millones de personas infectadas y de ellas, casi medio millón -466 mil hasta anoche- fallecidas por el virus COVID-19. Aunque en muchos países se ha logrado detener el ritmo de contagios y fallecimientos, la enfermedad no ha remitido totalmente. En Francia hubo 9 decesos en las últimas 24 horas y en España solo uno. Ambas son las naciones de Europa más adelantadas en la desescalada.
No obstante, el desconfinamiento se realiza a tientas, es decir con el riesgo de un rebrote gripal como sucede en China y Alemania donde se había dado por remitida la epidemia. El sábado tuvo lugar el Solsticio de Verano que marca el día más soleado del año y el inicio de la temporada con temperaturas altas, aunque pese a ello el virus no da pistas de ceder en América donde está en pleno ascenso.
Latinoamérica acapara la cuarta parte de los infectados del orbe con 2 millones de personas, según un recuento de la agencia Reuters, aunque sumando a Estados Unidos que tiene 2.3 millones de contagiados fácilmente aglutina la mitad de las cifras mundiales. De ahí que el epicentro de la pandemia está bien ubicado en el continente.
Con un millón de enfermos y 51 mil fallecidos, Brasil es el ‘foco rojo’ de la pandemia después de la Unión Americana. México está en el tercer lugar con 180 mil 500 contagiados y 20 mil 800 fallecidos. Estos países con las peores cifras de la peste están gobernados por negacionistas declarados, Donald Trump, Jair Bolsonaro y Andrés Manuel López Obrador.  
Es más, esta triada junto con los primeros ministros de Reino Unido, Boris Johnson y de Bélgica, Sophie Wilmès así como el dictador Daniel Ortega de Nicaragua están catalogados como los gobernantes rebasados por la pandemia y que pusieron en riesgo a la población por su negligencia sanitaria, desidia ante las advertencias de los científicos y su teatral mesianismo usado como respuesta a la contingencia epidémica.
Los seis mandatarios fueron considerados por el diario español El Mundo como los “perdedores en la lucha contra la pandemia de Coronavirus”, a cien días de que estallará la alerta mundial, publicado el fin de semana. ¿Cuántas vidas costará esa actitud negacionista e irresponsable? No hay pronóstico seguro porque los números crecen, pero al menos en México ya van de 21 mil 800 tan solo en las cifras oficiales. Son los muertos de la negligencia en el lopezobradorismo gobernante.
Por cierto, a pesar de que varias universidades en el mundo han desarrollado investigaciones sobre la estacionalidad del COVID-19 y defienden la tesis de que los calores veraniegos menguarían su circulación -las últimas son las de Maryland y Virginia en Estados Unidos -, la estadística del momento indica que no es certera tal posibilidad y que este será un verano gripal con muchas muertes.
 
PARASITOSIS LOCAL
Siguiendo en los términos patológicos pero aplicados a la política, los veracruzanos también deben preocuparse por cuatro nuevos parásitos que succionarán el presupuesto público e infectarán la vida política. Se llaman Podemos, Todo por Veracruz, Bienestar y Justicia Social y Unidad Ciudadana, los nuevos partidos políticos locales.
El Organismo Público Local Electoral (OPLE) aprobó, el viernes, el registro de las cuatro nuevas organizaciones que participarán con candidaturas en los comicios del 2021. En términos llanos, a los partidos con registro vigente -PAN, PRI, Morena, PT, PVEM, PRD y MC- se le agregan cuatro rémoras para medrar del presupuesto público. Y estos partidos nuevos no aportan nada positivo porque ninguno ofrece lo que dicen sus nombres: ni bienestar, ni unidad ciudadana, ni justicia social ni poderío popular ni nada por la entidad.
Es más, sus líderes son genuinos embajadores de lo peor del pasado, ligados a la fidelidad, al duartismo, a sangrientos cacicazgos y al ‘panismo rojo’ cómplice de lo peor del priismo. A Podemos lo lideran el duartista Francisco Garrillo Sánchez y el fidelista Gonzalo Morgado, conocido en el mundillo de la política como “El Capitán Chanclas” por servilismo, de ahí que a ese nuevo partido ya lo rebautizaron jocosamente como PACHA “El Partido de la Chancla”.
Todo por Veracruz es el nuevo negocio del cordobés Antonio Luna Andrade, quien también regentea el Frente Cardenista y anteriormente -durante el duartismo- tuvo el Partido Cardenista. Este señor lleva 40 años viviendo de la política, presionando a los gobiernos estatal y municipales para obtener cargos públicos y prebendas, y desde la fidelidad vendiendo a su agrupación como palera en el templete político. Ahora con Morena gobernando ya llegó a acuerdos y le dieron un nuevo partido.
El partido Bienestar y Justicia Social lo dirige Jesús Vázquez González, ex panista, ex verde ecologista y hermano del matón Cirilo Vázquez quien fue conocido como “El Cacique del Sur”. También es tío de las hermanas Regina y Fabiola Vázquez Saut que en la última década se turnaron la alcaldía de Acayucan y la diputación federal por el distrito del mismo nombre. También de Cirilo y Ponciano Vázquez Parisi, que hacen lo mismo con el ayuntamiento de Cosoleacaque y las diputaciones federales.
Los cuatro son hijos del “Cacique del Sur”. Y como agregado, la secretaria general de ese partido es Yolanda Gutiérrez Carlín, fidelista de cepa pura, fue la directora de la Comisión Estatal del Agua (CAEV) con el innombrable y además es comadre del diputado federal, Héctor Yunes Landa, ex candidato a la gubernatura y quien operó en contra de su propio partido para beneficiar a Morena en el 2018. Vaya nexos.
Finalmente, el partido Unidad Ciudadana lo preside la ex diputada local Cinthya Lobato, ex militante del Movimiento Ciudadano y del panismo. La señora se acomoda en el lugar que mejor le vaya y está muy ligada a la corriente identificada como “La Muralla Azul” o “PAN rojo” que encabeza el ex dirigente Alejandro Vázquez Cuevas y el actual diputado local, Enrique Cambranis, todos muy cercanos al duartismo y a la fidelidad.
Con sendos antecedentes de falta de ética y pulcritud política, ¿algún ciudadano decente votará por sus candidatos? Por supuesto que no, aunque su creación no es para ofrecer una alternativa de representación popular sino para acuerpar a los partidos mayoritarios, y en especial -según dicen- a la alicaída Morena.
 
EL HOGAR QUE YO ROBÉ
Vaya cosas y casos, la familia gobernante en Córdoba – los Luz López- se construye tremendas residencias en el fraccionamiento Las Cañadas que, se cotillea, es el sitio de moda para los ‘nuevos ricos’ de la zona. Las casas que levantan son fastuosas, según los bien enterados, aunque no se le puede adosar el término “de lujo” porque el lujo va unido al buen gusto, algo de que carecen estos señores. Nada más véanlos pasearse.
Claro, cualquier ciudadano puede construir o comprar su casa del tamaño, del tipo, del monto o en el lugar que quiera siempre que lo haga de su propio peculio, pero en este caso hay la sospecha de que se desvían recursos públicos para la obra del clan familiar de la alcaldesa Leticia López Landero. Como oportunamente lo ha dado a conocer esta casa editorial, El Buen Tono, en los trabajos de construcción participa maquinaria, vehículos y personal del ayuntamiento cordobés.
¿Acaso la nómina de los arquitectos y albañiles se paga en la tesorería municipal?, o peor aún, ¿esa obra particular está siendo ‘colada’ en papeles oficiales como obra pública para costearla con fondos públicos? Por lo menos la presencia de personal y máquinas oficiales en ese lugar levanta suspicacia y amerita una investigación para conocer el trasfondo.
Sorprendentemente, durante la pandemia de Coronavirus que paralizó la industria de la construcción, en la obra de Las Cañadas no se detuvo el trabajo para levantar las viviendas donde morarán la edil y su esposo, Eduardo Luz, así como sus dos herederos, Leticia e Isaac.  Vaya, la ciudad podrá llenarse de enfermos y fallecidos por el COVID-19, pero los trabajos para las casas de estos señores no se detienen.
Hasta parece que hay urgencia por terminarlas antes de que llegue el famoso ‘Año de Hidalgo’. Por cierto, ¿alguien se acuerda de la telenovela ochentera “El hogar que yo robé”? Pues así ya conocen a las casitas de los Luz López en Las Cañadas del Barreal.

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