Por  Andrés Timoteo

 

Después de pasearse por Sudamérica y Europa, el copetón Enrique Peña Nieto se sentará a ocuparse de los asuntos locales en México – más bien lo sentarán porque todos saben que el señor es conducido por los que realmente mueven el pandero en el país- y en especial a revisar las agendas electorales del 2013 ya que el próximo año hay elecciones en 14 estados del país, entre ellos Veracruz donde se renovarán las 50 diputaciones del congreso local y las 212 alcaldías.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiene en su poder los informes de los sondeos  elaborados  por diversas casas encuestadoras que le serían presentadas a Peña Nieto si es que no lo hicieron ya.  En lo que se refiere a Veracruz, no hay punteros específicos pero si una lista de los aspirantes que llevarían al tricolor a la inminente derrota.  Es una especie de “lista negra” de los peores calificados por la ciudadanía, ya sea por su desempeño en los cargos públicos que han ostentado, por sus escasas carreras políticas o por su relación con el ex gobernante estatal, el innombrable. Es decir, que recibieron el beso del diablo, pues.

Esos tres factores influyeron para que los ciudadanos consultados hayan asegurado que no darían su sufragio por ellos. Por ejemplo, hasta donde se conoce de los reportes en la zona conurbada  Veracruz- Boca del Río fueron evaluados más de veinte personajes que han sido mencionados para cargos de elección popular en el 2013. De ellos, la gente no votaría por la alcaldesa Carolina Gudiño Corro ni por su esposo Víctor Hugo Bretón, ambos ligados al innombrable. Tampoco darían su voto por el director del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), José Ruiz Carmona, otro fidelista.

Tampoco lo harían por Marlon Ramírez, actual secretario de Fiscalización de la legislatura estatal ni por el líder charro de la Federación de Sindicatos y Asociaciones de Personal Académico de la Universidad Veracruzana (Fesapauv), Enrique Levet Gorozpe. Entre los peores calificados también destacan el munícipe de Boca del Río, Salvador Manzur, el secretario de Comunicaciones y ex regidor boqueño, Raúl Zarrabal y Jorge Reyes Leo, todavía dirigente municipal del tricolor.  Los sondeos advierten que postular a alguno de ellos sería colocar al partido en una situación de pre-derrota – entiéndase: una derrota anunciada-.

En cambio, las que salen menos raspados en las encuestas son la diputada local Ainara Rementería Coello – ¿quién lo iba a decir?, pues su peor promotor es su mismo padre, Jon Rementería que hizo uno de los peores papeles como presidente municipal- y Anilú Ingram, funcionaria de la Coordinación de Comunicación Social y diputada federal suplente, en cuanto a políticos y funcionarios. Ah, y entre esos políticos, aunque aparece como “conocido” por buena parte de los jarochos, la mayoría no votaría por el notario público y ex secretario de Turismo, Gustavo Souza Escamilla, ya que su amistad con aquel que se fue, lo desacredita públicamente.

Los más aventajados en las evaluaciones son los empresarios – lo que indica que la ciudadanía tiene cierta resistencia a votar por políticos y sobre todo por aquellos formados en tiempos recientes como los tristemente famosos “niños de la fidelidad” que son toda la sarta de NiNis y ÑoÑos formados por el innombrable-. De esos, los mejores  evaluados son el contador Marcelino Fernández, dueño del Café de la Parroquia, Antonio Chedraui Bolado, ligado a empresas distribuidoras de artículos de oficinas y representante de la organización de bomberos en la conurbación, y Sergio Pazos Navarrete, sobrino del panista Luis Pazos de la Torre y cuya familia es propietaria de la estación radiofónica XEU, la más antigua y escuchada de la conurbación, cita el reporte.

Ramón Poo Gil, hijo del ex alcalde porteño Gerardo Poo Ulibarre, aparece en el sondeo pero con la indicación de que es poco conocido por la mayoría de los ciudadanos pues su trato con ellos es escaso. En último lugar aparece el empresario gasero Enrique Cházaro Mabarak, sobre el cual acota el estudio que  la gente podría verle con animadversión porque es uno de los que acaparan la distribución y venta de cilindros de gas a precio alto y con una “muy mala calidad”. Vaya que la economía también influirá en estos asuntos y a Cházaro le “huele a gas”. ¿No creen?.

 

NI POR EQUIVOCACIÓN

Para Córdoba y Orizaba, un corredor disputado políticamente, el número de posibles aspirantes se reduce considerablemente. Tampoco hasta el momento no se perfila uno a la cabeza  pero si varios en la calificación negativa. En Córdoba los encuestados no votarían ni por el actual alcalde, Francisco Portilla Bonilla ni por el secretario general de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón. El primero por su mala administración estatal y el segundo porque lo perciben como un saltimbanqui de la política que lo mismo está en un partido que en otro, en base a sus intereses, además ligado al ex gobernante estatal.

Los cordobeses dicen no conocer a Juan Manuel del Castillo, secretario particular del gobernador Javier Duarte de Ochoa y de quién se presume ya tendría  amarrada la postulación para el 2013 ya sea para la alcaldía o la diputación. En cambio, el que tiene una evaluación aceptable es el actual secretario estatal del Trabajo, Marco Antonio Aguilar Yunes. También salieron bien librados la diputada local, Paulina Muguira Marenco, hija del magnate Domingo Muguira y el empresario Carlos Acevedo Balmori, cuya familia es dueña de una cadena de supermercados.

Obviamente la encuesta se realizó antes de que la Secretaría de Marina detuviera a tres empresarios conocidos de la zona centro, presuntamente ligados al crimen organizado y entonces habrá que esperar el impacto de este hecho en la percepción ciudadana hacia los hombres de la iniciativa privada. Pero los que de plano están por los suelos es el excandidato a la diputación federal, Francisco Cessa Servín y el ex convergente Alfredo Tress Jiménez. Por ellos nadie daría un voto ni por equivocación.

Y lo que son las cosas, en Orizaba  sabe bien posicionado el ex alcalde y actual diputado federal, Juan Manuel Diez Francos pese a que en su trienio privó la represión y la inseguridad – vaya que son masoquistas los orizabeños-. Tampoco sale tan mal el ex diputado local,  ex dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y empresario radiofónico, Alonso Domínguez Ferraez al igual que el diputado local, Víctor García Trujeque. Al parecer, a García Trujeque le acarreó simpatías el lapso que vivió con el plagio de su hija al principio de este año. Mal evaluados en Orizaba son el alcalde actual, Hugo Chahín y el exdiputado federal, Fidel Kuri Grajales.

Para el siguiente despacho queda pendiente lo que arrojaron los sondeos en  Xalapa, la capital del estado y otras ciudades. De colofón se agrega  que el mejor evaluado  en las encuestas priístas de la conurbación Veracruz-Boca del Río, aunque no es militante ni mucho menos, es el periodista Tonatiuh Pola Estrada, conductor del noticiero matutino de Televisa Veracruz. A principios de año, Pola también salió como el mejor posicionado en los sondeos mandados a realizar por el PRD y de ahí vino una invitación directa del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador para contender por la senaduría pero debido a factores externos la postulación no se concretó.