Es el río Blanco el más contaminado

11 enero, 2017 • Orizaba

Orizaba.– La Administración orizabeña no aporta al cuidado del río Blanco, a pesar de ocupar el segundo lugar como el afluente más contaminado en el Estado, sin olvidar que empresas como la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma-Heineken vierten sus descargas en el mismo, indicó el Presidente del Consejo Intermunicipal Ambientalista (CIMA), Graciano Illescas Téllez.

Reconoció que en el caso de las aguas residuales, el río Blanco ya no es un elemento que sea de incunbencia local, porque cruzan por él varios municipios y aparte el agua es propiedad de la nación, por lo que es competencia Federal.

Sin embargo, indicó que el Ayuntamiento puede intervenir coadyuvando en facilitar el diálogo entre las dependencias federales como es la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), quien vigila y está pendiente de que se cumpla con la normatividad y la Procuraduría Federal del Medio Ambiente (Profepa), además de la ciudadanía que resulte afectada.

Pero, “no lo ha hecho, es lo que le ha faltado al Ayuntamiento, digamos que disponer de su personal, sus instalaciones, para promover el diálogo podría hacer una convocatoria, para que facilite las negociaciones entre los afectados y todos los que siguen causando daños, si no lo hace, parece nada pero también es una omisión, porque no está coadyuvando en la solución de una problemática que afecta a los orizabeños”.

Destacó que de acuerdo al artículo 58 de la Ley Orgánica del Municipio Libre, faculta a los Ayuntamientos a través de las comisiones de Ecología y Medio Ambiente a “coadyuvar con las instituciones, como con la ciudadanía para resolver todo tipo de problemática ambiental, eso le corresponde y es válido que intervenga, conjuntando esfuerzos con asociaciones civiles que conozcan del tema, los ciudadanos y las autoridades correspondientes, pero lo importante es iniciar la solución del problema a través del diálogo”.

Indicó que ante el nivel de contaminación que se está registrando en este importante afluente, el hermetismo que se guarda por parte de las autoridades municipales en temas complicados “es una forma de temerle a la democracia y no darle voz al pueblo”.

Sin embargo, el dirigente recordó que el Artículo octavo de la Constitución Mexicana “dice que los funcionarios y empleados públicos respetarán el ejercicio del derecho de petición, siempre que éste se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa. A toda petición deberá recaer un acuerdo escrito de la autoridad a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de hacerlo conocer en breve término al peticionario”.

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