Córdoba.- La autopista Córdoba-Xalapa es un sueño que por años los habitantes de la Zona Centro han tenido y ahora que está por cumplirse, se esfuma entre lo bueno y lo malo ésta obra y su inversión, pero sobre todo la afectación que redundará en los municipios que habitualmente se recorren para viajar a la capital del estado. 

Entre los municipios afectados están Amatlán, Yanga y Cuitláhuac, sin olvidar La Tinaja, la cual aún se mantiene por su ubicación en la que convergen diferentes vías de comunicación.

Éstos municipios viven una historia antes y después de la autopista Córdoba-Veracruz, cuando la única vía de comunicación para el sureste era transitar por la carretera México-Veracruz, los pasajeros se abastecían en los paraderos ubicados al pie de la carretera que atravesaba éstas regiones, incluso Córdoba.

Ahora los municipios tuvieron que cambiar sus costumbres para continuar viviendo, del progreso y beneficios que la autopista brindó a los habitantes, éstos siguen esperando.

Hoy se menciona la integración de un Fideicomiso para la construcción de 71 kilómetros de carretera que comunicará de manera directa a los habitantes de la zona de las Altas Montañas con la capital del estado, se anuncia una inversión de 2 mil 600 millones de pesos, como justificante se da la información de las dos vías de comunicación a la capital veracruzana.

La autopista Córdoba-Veracruz, casi 200 kilómetros de recorrido, pago de casetas y un viaje de más de dos horas, la carretera Córdoba-Huatusco-Xalapa, vía Conejos es una carretera angosta y sinuosa por lo que representa peligro para los automovilistas, sus condiciones están deplorables.

¿No sería más conveniente rehabilitar éste tramo que brinda vida a los municipios de la zona de las Altas Montañas, municipios que requieren la visita aunque fuese obligada de los turistas en su paso por esta región?

¿No saldría más económico repararla beneficiando a miles de habitantes, que diariamente requieren transitar por esta maltrecha carretera, y que en caso de una nueva autopista la carretera en mención quedaría en el abandono total?

¿Por qué no ahorrar e invertir los recursos en obras verdaderamente prioritarias, como es Salud y Educación?. ¿Será porque en estos rubros no hay sobrantes o pagos por concesiones de obra?. Habrá que meditar si el progreso es sinónimo de derroche.

 

Ricardo Jácome Zavaleta

 El Buen Tono