México, D.F.- A pesar del doble cambio de entrenador en el torneo, Alberto García  Aspe no piensa renunciar ni acepta su gestión como vergonzosa.

El director Deportivo de Pumas aseguró que sólo si robara escondería la cabeza, aunque de cualquier modo reconoció que fue “un error” la contratación de Mario Carrillo, a quien corrieron ayer tras la derrota ante el América en CU.

En conferencia de prensa, García Aspe presentó de manera formal a Antonio Torres Servín como el estratega para las próximas dos jornadas y cuya continuidad para el próximo semestre no está descartada.

“Tendría vergüenza si me hubiera robado algo, si hubiera hecho algo indebido, pero todo lo que hemos intentado hacer ha sido en beneficio de la institución”, expresó.

Así, reveló que muchas veces no estaba de acuerdo con las decisiones de Carrillo, sobre todo al marginar a los refuerzos. Por ello, reiteró que no se equivocó en fichajes como los de Emanuel Villa, Martín Romagnolli y Luis García, por lo que descartó que esa inversión se haya ido a la basura.

García Aspe reiteró la esperanza que tienen por clasificar a la Liguilla y por ello evadió en todo momento hacer un análisis más exhaustivo sobre su actuación en la Directiva.

En cambio, justificó el cese de Carrillo en situaciones extra deportivas que aseguró él no daría a conocer.

“Lo extracancha pasó en esta ocasión, hubo situaciones que no se van a dar a conocer, que son dentro del club y que no se dieron y que dentro de la cancha tampoco se dieron los resultados”, agregó.

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