Orizaba.- Durante los dos últimos años, siete robos ha sufrido el patrimonio de la Iglesia católica de Orizaba, por lo que en algunos casos se redoblaron medidas de seguridad, pero no es fácil extender esas acciones a todos los templos porque implica muchos recursos económicos, indicó el encargado de la Pastoral de Medios de Comunicación en la Diócesis, Marcos Palacios Cárdenas.

La capilla de Nuestra Señora de Lourdes, la cual pertenece a la parroquia de San José de Gracia; Santa Gertrudis; la Catedral San Miguel de Arcángel, en donde hurtaron el copón pensando que era de metal precioso y dejaron las formas consagradas, así como la iglesia de Santa Ana, son los sitios donde se han perpetrado los robos.

También sufrió el mismo ataque la Capilla de Adoración Perpetua Monte Carmelo, donde los ladrones se robaron la custodia y la hostia consagrada. Se registraron incidentes también en la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús, y últimamente en el templo de Nuestra Señora de Guadalupe, en la Perla.

Los mecanismos de seguridad para estos espacios son muy caros e incosteables para la Iglesia, se llevan a cabo con recursos que la población aporta, y en el caso de Monte Carmelo, fue una institución la que quiso ayudar y pagó este material, cuyo monto ascendió a 180 mil.

Desde la percepción del sacerdote, es grave que las personas cometan estos delitos, pero más grave aún es la pérdida de valores en las personas, pues quieren adjudicarse lo que no les pertenece.

 

Matilde De los Santos P.

El Buen Tono