Orizaba.- Mientras en Tlaquepaque, la mujer que utilizó manipulándola para poner su nombre en su defraudadora empresas Parquímetros GA, Berenice Virgen es presentada por fraude ante la Fiscalía, el que alguna vez fue director de El Coludido está rematando sus propiedades para no pisar la cárcel.

“El que mal anda mal acaba, reza un refrán, además de que el karma no perdona, y hoy tiene que pagar por los abusos cometidos y negocios fraudulentos”, aseguró un informante.

El negocio de los parquímetros que abortó Arróniz y su exempleada, como apoderada legal, debería haber dejado 350 millones de pesos hasta el fin del contrato con el municipio de Tlaquepaque. 

El Salón Cristal de Córdoba, una casa en el exclusivo fraccionamiento El Dorado, que colinda con canales de navegación de la zona de Boca del Río, así como un terreno junto a la casa Azul, de Fortín, ya fueron rematados para poder pagar a los exsocios de los parquímetros que lo tienen demandado ante la Fiscalía del Estado de Jalisco. 

“También tuvo que rematar vehículos para poder garantizar todos los millones de pesos que debe pagar, y es que sus exsocios ya no creen en él, porque lo acusan de que actuó con dolo en su contra”, aseguró una persona que lo conoce y sabe de la historia.

Raúl Arróniz se asoció con personas de Hidalgo para poner parquímetros en Veracruz, Pachuca, Tlaquepaque y en Querétaro, con malos resultados, por lo que está sumido en deudas y acusaciones judiciales que lo pueden llevar a la cárcel si no las aclara.