Córdoba.- El alcalde Francisco Portilla Bonilla -el alcahuete de Lavín- llegó tres horas después a un evento programado a las diez de la mañana y, de malas, admitió que prefirió “embellecer” el parque 21 de Mayo que respetar a los discapacitados.

“Se eliminaron los espacios para discapacitados, pero eran los que estaban precisamente en la zona alrededor del parque, hay que recordarlo se hizo una ampliación que benefició a todo Córdoba, ya se ve el parque lleno, es un espacio que se recuperó para los cordobeses”, expresó textualmente.

El munícipe dijo que los espacios para los discapacitados ahora -a pesar de que ya pasó un año- están tratando de buscarles sitios por donde se muevan en la ciudad.

Le echó la culpa a la planeación de la ciudad; no se ha logrado colocar o buscar sitios donde puedan facilitarles los accesos de ascenso y descenso a las personas que tienen alguna discapacidad.

Sin embargo, según él, en todas sus obras nuevas están siendo contempladas las rampas, ampliando las banquetas para que puedan transitar en ellas, ejemplo de ellos, citó, es en todas las colonias.

“Lamentablemente en el pasado no se contemplaron estas situaciones y ahorita tenemos un atraso y un rezago en esa materia, la instrucción es que todas las obras nuevas tengan rampas para discapacitados”, apuntó.

 

Miguel Ángel Contreras Mauss

 El Buen Tono