Platicando con mi buen amigo don Celso Noval Plaja, Barón de Oviedo, surgió la pregunta: ¿Qué está ocasionando que en algunas comunidades de nuestro país estén tomando la justicia por su propia mano, formando en muchos municipios policías comunitarias. Después de varias conjeturas y de algunas opiniones de amigos llegamos a la conclusión de que era motivada por la gran falta de credibilidad en las autoridades correspondientes; sobre todo en la actuación de los ministerios públicos, lo que nos lleva a una total impunidad en la comisión de los delitos. Por ejemplo en caso de algún robo (por si de chiripa tú no has sufrido alguno), llegas al MP y, si de casualidad se encuentra desocupada y de buen ánimo alguna secretaria, perderás media mañana declarando lo sucedido, aparte de sacar copias fotostáticas de tu credencial de elector y de las facturas de los artículos robados (como si alguien guarda la factura de una televisión que compro hace diez años) y comprar folders, para no sé qué carajo. Tendrás que llevar a dicha secretaria a dar fe de los hechos, donde perderás otro medio día más de tu precioso tiempo. Luego tendrás que regresar otro día a ratificar la denuncia, por lo que perderás otra media mañana donde te interrogarán como si tú fueras el delincuente. A partir de éste momento, no volverás a ver a nadie; y si, de casualidad aparece algún policía investigador, tendrás que darle la clásica “mochada” para que empiece a actuar. Y si llegas a tener la suerte de que algo se recupere, aún así todavía tendrás que erogar más “lana” para que la policía te lo devuelva. Como puedes ver la gente prefiere resignarse con su pérdida, a tener que recurrir a denunciar los hechos. 

     Según el decir de un policía conocido, ellos razonan lo siguiente: nosotros aprehendemos a los delincuentes, los encerramos, pero cuando se enfrentan a la pena correspondiente, estos compran a los ministerios públicos y los liberan, salen y hasta se ríen de nosotros. Por eso ¿para qué nos arriesgamos? mejor nos arreglamos con ellos, ganamos un extra y los dejamos libres antes de presentarlos a los reclusorios. Es pues que éstos, los MPs son en gran parte el origen del flagelo que nos agobia. 

Nos decíamos entonces, si esto no lo para nadie, porque estamos demasiado “corrompidos” ¿Qué va a pasar con este país?

     Cambiando de tema, comenzamos a hablar de la facilidad que tienen los chavos para manipular la computadora, y para subir mensajes a la comunidad, algunos realmente sin importancia, otros francamente obscenos, y algunos totalmente vanos. En ese momento surgió la idea, ¿Por qué no pedirle a nuestro diputado Juan Manuel Diez (de los pocos políticos honestos que conozco, y miren que conozco muchísimos) que se legisle una ley que obligue a los ministerios públicos y a las policías municipales a que suban a las redes toda la información sobre la actuación de cada uno de ellos, esto en aras de la ley de transparencia que debiera haber en toda actividad pública. (Por cierto ya que estamos pidiendo que los maestros ganen sus plazas por oposición pidamos que se haga lo mismo con los ministerios públicos y con los mandos policiales los cuales tendrán que ser evaluados y en caso de no pasar, que se les capacite para que no pierdan su empleo. Y de no lograr pasar dicha capacitación, como dijo nuestro jefe de seguridad nacional: el que no sirva que se vaya). Entonces cuando logremos que se suba a las redes las actividades que realicen ambas entidades, es aquí donde entras tu querido joven, tu que tan dedicado estás a la computadora, te suplico ayudar a nuestro México, vigila y denuncia toda la actividad de los MP, (y debiera decir a toda información de carácter público) forma tus redes de denuncia y coméntalo con todos tus “cuates”, puedes ayudarte con tus maestros. Cuando todos los involucrados en las actividades públicas se den cuenta de que son vigilados evaluados y acusados, seguramente lo pensarán dos veces antes de actuar indebidamente. Tu quizás me preguntarás: ¿Y por qué yo tengo que arreglar lo que ustedes “viejitos” descompusieron? y mi respuesta es muy sencilla: Porque ustedes heredarán este país (si es que heredan un país) y de ustedes dependerá que clase de país quieren. Estoy seguro que en el futuro ya no necesitarás salir a las calles a manifestarte, las futuras manifestaciones ¡serán por internet! pues además de llegar a un mayor número de gente, no perjudicas a nadie. Si realizas esta actividad que te pedimos, no sólo ayudarás a componer la impunidad y detener la delincuencia en México, podría significar para ti una importante directriz profesional que mucho te ayudará en el futuro. Nuevamente, jóvenes, niños ¡Auxilio, Nuestro México los necesita! A cambio, estarás forjando algo que realmente te mereces: (a pesar de que probablemente tus prioridades no estén todavía muy claras) un México seguro, un México justo, un México mejor.