Cuitláhuac.- Con más de 30 años haciendo roscas, Gustavo Colina, es uno de los panaderos más reconocidos en el municipio y que se encargará de llevar a las mesas de las familias de esta localidad, un sabor inigualable.

Ataviado con su mandil en color blanco y una liga en el cabello, así como las manos blancas por la harina que utiliza, Don Gustavo, como se le conoce, es el creador de las más de mil piezas que se expenderán este fin de semana de todos los sabores en la panadería La Gloria.

“Tenemos más de 100 años de tradición en este lugar haciendo roscas, ya tenemos muchos pedidos y hacemos de todos los sabores, desde la tradicional, hasta la rellena de chocolate, cajeta, queso crema y otros tipos”, expresó mientras amasaba la harina y colocaba los tradicionales muñequitos.

Entre el olor de la mantequilla y el calor que despide el horno en el que se cuecen las roscas, los trabajadores mezclan la harina, el huevo, el azúcar y la mantequilla, ingredientes básicos para su preparación.

Además de colocar el conocido “muñequito” (entre 10 y 20 figuras), y quien encuentre una figura, según la tradición, se comprometerá a dar una fiesta y preparar tamales para todos los presentes durante el Día de la Candelaria (2 de febrero).

Posteriormente la barniza con una mezcla de clara y yema de huevo, y cuidadosamente coloca los ates de diferentes colores, para después llevarla al horno y dejarla ahí por un lapso de 25 minutos a una temperatura de 250 grados centígrados.

Transcurrido este tiempo retira la rosca y la coloca en un mueble, dejándola enfriar y empaquetándola en su respectiva caja para ser expendida en diferentes puntos del municipio de Cuitláhuac y sus alrededores.

Tradicionalmente las roscas sÓlo eran hechas con el sabor de los ingredientes base, pero con el transcurrir de los años se pueden encontrar con sabor a naranja o nuez, además de las rellenas de chocolate, queso y cajeta.

Los precios son muy variables, “ya que debido a que los insumos que se ocupan en su elaboración han subido de precio”, variará de los 120 la más pequeña, hasta los 350 pesos la más grande, todo depende de lo que esté rellena y el tamaño”, dijeron los panaderos.

 

JosÈ Vicente Osorio Vargas 

el buen tono