in

MIMETISMO Y FALSÍA

Superiberia

Por: Andrés Timoteo  / columnista

MIMETISMO Y FALSÍA

En 2014 conocí a la investigadora Irma Eréndira Sandoval -una disculpa al lector por escribir en primera persona- en París cuando ella y su esposo, John Ackerman, impartieron cursos en La Sorbonne como profesores invitados en ese ciclo universitario. Con Sandoval tomé uno relativo al tratamiento de la corrupción gubernamental y el impacto que tiene en la población, que ofreció en el Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL por sus siglas en francés).

 A Sandoval Ballesteros nadie puede refutarle su preparación académica y su especialización en el tema de corrupción. Ella es una experta y sus teorías, basadas en diversas experiencias en el mundo y adaptadas al contexto mexicano, resultaban atractivas y hasta esperanzadoras en un México copado de corrupción en aquellos días en que gobernaba el priista Enrique Peña Nieto.

 La galopante corrupción del peñismo que tenía como símbolo el escándalo de la “Casa Blanca” de su esposa, la actriz Angélica Rivera, así como la mezcla del narco con el Gobierno con el caso de los 43 normalistas desaparecidos en Guerrero -de donde ella es originaria y donde su hermano, Pablo Amílcar Sandoval, ha sido diputado y candidato a la Gubernatura por Morena- eran temas frecuentes que comentar en sus clases.

 Cinco años después la esperanza se fue al caño. Irma Eréndira Sandoval como secretaria de la Función Pública del lopezobradorismo se ha comportado igual que su antecesor, Virgilio Andrade, quien defendió y exoneró a los Peña-Rivera por la transa inmobiliaria de la “Casa Blanca” y otros escándalos de corrupción extrema.

 Sandoval acaba de exculpar en los mismos términos cínicos a Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y centro de un escándalo por haber acumulado una fortuna inmobiliaria y en empresas junto con su pareja sentimental y sus hijos. Todo al amparo del poder y a cambio de favores al régimen en turno. Irma Sandoval se mimetizó con Virgilio Andrade al que tanto criticaba en el antaño.

 Lo hizo y con ello arrojó su prestigio a la coladera. No fue independiente ni honesta ni se comportó con decoro. Al contrario, obedeció la línea marcada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para darle impunidad al dinosáurico Bartlett, quien no sólo es millonario por los negocios hechos bajo el manto del poder, sino que también es el icono de muchos otros delitos.

Es el responsable de la famosa “caída del sistema” en 1988 para que Carlos Salinas se robara la Presidencia y sobre él pesan señalamientos de involucramiento con el narcotráfico y por haber ordenado, en 1984, el asesinato del periodista Manuel Buendía, cuando era secretario de Gobernación con Miguel de la Madrid. Es un pillo de cuatro costados, pues.

 Ya lo dijo el analista e investigador Edgardo Buscaglia de la Universidad de Columbia, la señora Sandoval hizo una “payasada” con la pesquisa sobre Bartlett y la dominó su militancia en Morena y su sometimiento al tabasqueño López Obrador en lugar de cumplir con su deber de ser garante de la legalidad y transparencia.

 En pocas palabras, la titular de la Función Pública no trabaja para el pueblo mexicano sino para López Obrador y séquito. Ella no es auditora sino tapadera. Hoy, aquella cátedra impartida en París sobre corrupción se reduce a una anécdota sobre falsía.

 De agregado está el apapacho, con platos de pozole, barbacoa y ‘selfies’, que López Obrador ha hecho en estos días al exgobernador poblano. Lo pasea en eventos y lo arropa sin importarle la indignación popular. Bartlett está exonerado por decreto presidencial que fue apostillado por la Función Pública.

Es la versión lopezobradorista del “no te preocupes Rosario (Robles)” que dijo Peña Nieto, cuando su entonces secretaria de Desarrollo Social era cuestionada por el uso del dinero público para financiar campañas electorales del PRI, cuyo escándalo detonó en Veracruz con los famosos “ladrones de elecciones”. El tabasqueño también se mimetizó con el mexiquense. La defensa a ultranza del corrupto Bartlett es un ‘balazo en el pie’ que se da López Obrador, ha dicho con certeza el columnista Jorge Zepeda Patterson.

TIEMPO DE BUÑUELOS

A las diez de la noche del sábado inició la temporada invernal. Fue con el Solsticio de Invierno, es decir el inicio del tiempo en que la Tierra está más distante del Sol y, por ende, sus rayos no calientan tanto a nuestro planeta. Y el Invierno llegó haciéndole el honor a las bajas temperaturas pues vino aparejado con el Frente Frío Número 24 que ocasiona lluvias, ventarrones y heladas en todo el País.

 Veracruz está considerado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) entre las catorce entidades que serán castigadas con marcas de cero grados e inferiores en el termómetro durante el período invernal.  Los Estados que registrarán temperaturas de 0 a -5 grados son Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila y Nuevo León -en algunos puntos de esas entidades ya hay nevadas tempranas-.

 Los que alcanzarán el límite de 0 grados son las zonas serranas de Baja California, San Luis Potosí, Zacatecas, Aguascalientes, Hidalgo, Veracruz, Puebla, Tlaxcala y el Estado de México. Vaya, frío por todos lodos y, entonces, el jorongo, el fogón y el chocolate caliente servido en jarro y acompañado de crujientes buñuelos son los remedios ideales para resistir esta racha gélida. “El que no se tape, no amanece”, siempre lo han advertido en la Sierra.

CANAL OFICIAL

Tras agresión a concesionarios denuncian al Ayuntamiento

La Navidad de Thalía