Córdoba.- Miles de católicos  participaron en el Vía Crusis, durante la mañana del  Viernes Santo, como parte de las celebraciones de Semana Santa  a  fin de recordar el recorrido que hizo Jesús antes de morir en la Cruz ,celebrando por la tarde uno de los momentos más importante con la Lectura de la Pasión, la Adoración de la Santa Cruz y la Comunión Eucarística.

 En punto de las 10 horas, el Vía Crusis de la Catedral de Córdoba, se realizó como cada año por las principales calles de esta localidad, en donde  los feligreses peregrinaron acompañados de  las imágenes de Jesús crucificado, la Virgen Dolorosa, San Juan Apóstol, María Magdalena, San Pedro y La Verónica, cerca de las 12 horas los peregrinos arribaron nuevamente a la Catedral.

 En esta ocasión, el clima fue mucho mas benévolo para los asistes, quienes movidos por la fe y devoción, recordaron la pasión de Jesús, grupos de padres de familia, madres, jóvenes varones y mujeres, así como niños, conforme transcurrieron las catorce estaciones fueron cargando la Cruz, que en esta ocasión, fue hecha de una madera denominada como ispepe, con un peso aproximado de 30 kilogramos, dejando atrás la tradicional hecha a base de cedro para dar la oportunidad a la gente de cargarla.

Durante el Vía Crusis, el padre José Lázaro Prado pidió orar porque las parejas, que sufren de infidelidad, traición, tengan el amor y la protección de Jesús, para que con ello logren salir delante de esa dura etapa.

 Recordando que será el mismo, Jesús, quien les de la fuera para  recuperar el amor que una vez los unió, además de recordar que cuentan con frutos de este, como lo son los hijos, los cuales siempre estarán presentes para evitar que el amor se olvide.

 De manera especial en el trascurso de este camino a  la cruz, el presbistero, oró por las familias que se encuentran viviendo situaciones tales como el divorcio, así mismo por las madres solteras y por quienes comenten el pecado de atentar en contra de la vida humana a través del aborto, para que sea Dios, quien les de paz y tranquilidad a sus almas.

 Enfatizó que este tipo de situaciones, no deben dar paso a  sentimientos de ira o soledad, siendo que la gracia de Dios, nunca abandona a quienes lo necesitan, pese a que por diversas cuestiones  se olvidan de él.

 

Yessica Martínez 

Argüelles

El Buen Tono