CD. Mendoza.- En las delegaciones de Tránsito de Nogales, Río Blanco e Ixtaczoquitlán, persiste la corrupción, extorsión y hostigamiento por parte de los elementos de vialidad hacia conductores del transporte rural, denunció el delegado regional de la Unión Nacional de Transportistas Campesinos (UNTRAC), Tomás Reyes.

Para externar los abusos de autoridad de los que ha sido objeto el gremio, ayer consideraron visitar de forma pacífica las delegaciones de los tres municipios con el fin de dialogar con los delegados, Carlos Alberto Lagunes González, Antonio Muñoz Corro y Sergio Eliseo Soberano y evitar más atropellos contra los mil agremiados.

Mencionó que el llamado enérgico a los titulares recién asignados al frente de las corporaciones, es que pongan orden entre los elementos de vialidad a su cargo, ya que son los responsables de las anomalías que afectan a los conductores.

El hecho de que las unidades que operan en la región de las Altas Montañas son unidades de años anteriores, dijo es utilizado como pretexto de los oficiales para pararlos e infraccionarlos en los retenes que montan en los municipios, los cuales aseguró se implementan sólo para cometer abuso de autoridad.

Expuso que por cualquier falta administrativa los vehículos son llevados hasta los corralones del municipio de Ixtaczoquitlán, donde para liberarlos y cubrir la infracción erogan de 5 mil a 7 mil pesos, lo que les afecta por ser personas de
escasos recursos.

“Aunque los agremiados enseñen las calcas y las credenciales, para los oficiales siempre su argumento es: eso no me sirve para nada, mi patrón es el Gobernador; desafortunadamente como en otros estados, la Dirección de Tránsito sigue siendo la caja chica”.