• Ante cambio de semáforo
  • Eduardo Cervantes Merino realizó un llamado a la población para que no baje la guardia.

Orizaba.- A pesar de que el estado de Veracruz pasó a semáforo verde, aunque esto no aplica para Orizaba y Córdoba; el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, realizó un llamado a la población para que no baje la guardia y que no se deje engañar ante quienes dicen que el cubrebocas no ayuda, también pidió que se sigan las actividades por la celebración a Santa María de Guadalupe, a través de los medios
digitales. 
“No se confíen, ¿cuántas pruebas se hacen en el estado de Veracruz?, ¿cómo se corroboran los contagios?, ¿cuántas personas están en casa?, yo les animo para a que, a pesar de que estemos en semáforo verde, sigamos tomando todas las precauciones, la Santísima Virgen de Guadalupe nos visita, porque nos viene a traer la vida, cuidemos la vida desde su concepción hasta la muerte y en ese arco de la vida también es cuidar la salud”.
En el segundo domingo de Adviento animó al pueblo de Dios a ser responsable y realizar lo que le corresponde, no creerse lo que no son por soberbia, pues la paz se consigue haciendo el bien; porque “todos estamos tentados a sentirnos más de lo que somos, a veces también el Obispo”.
En la preparación para la llegada de la Navidad, los cristianos están llamados a ser más cercanos a no maquillarla con cosas superficiales, “hoy nos toca fortalecer la paz en Dios en casa, de tal manera que esa presencia empiece por la transformación de casa, empiece por la transformación de la esperanza en actitudes de servicio, de diálogo y escucha”, ante los festejos a Santa María de Guadalupe y las posadas diferentes, para privilegiar la salud del hermano y la propia.
El Obispo, durante su mensaje dominical del mediodía, en la catedral de San Miguel Arcángel, resaltó que “nos anima a que seamos responsable de aquellos que nos toca hacer, en la casa, en la sociedad, cuantas veces se quiere tomar el lugar de Dios, algún cargo que tenemos nos llena de
soberbia”.
Agregó que “nos hace sentir lo que no somos, nos ponemos maquillaje para aparentar lo que no somos y por eso se desmorona y duele mucho cuando una sociedad cae, porque no estaba construida sobre la realidad y sobre lo que cada uno le tocaba y lo que pasa en la sociedad, también pasa en la parroquia, en la Iglesia, en la Diócesis, en los servicios que Dios nos pide por no ubicarnos de una manera adecuada, todos estamos tentados a sentirnos más de lo que somos, a veces también el Obispo”.
“Queremos ocupar un lugar que no es nuestro. Simples servidores del Señor, siervos que el Señor nos pide una misión y quien tiene que brillar y aparecer es Jesucristo y por eso el segundo domingo de Adviento nos anima a preparar el camino del Señor haciendo a cada quien lo que le toca, porque el que no hace nada nunca se equivoca, por eso el Papa nos dice: prefiero una Iglesia lastimada, empolvada, enlodada, sucia, porque ha salido”, puntualizó. 
Resaltó que “la paz de la que nos habla Pedro, es que nosotros estemos haciendo bien lo que nos toca hacer, no en la pasividad, la paz es fruto de la justicia, no solo de dar a cada quien lo que le corresponde, sino en una sana relación con Dios”.