La respuesta de Donald Trump a las protestas contra el racismo está clara: lamentar la muerte de George Floyd –asfixiado por un policía–, mano dura para volver a “dominar” las calles, Biblia en alto con un “tenemos el mejor país del mundo” y pasar página. ¿Y los demócratas? El stablishment del partido también ha tirado de Biblia, ha criticado al Presidente y ha prometido un paquete de medidas para reformar la Policía. Las respuestas más contundentes vienen del ala progresista del partido, como por ejemploBernie Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez y Elizabeth Warren.

“Ha llegado el momento de que nuestra nación aborde el racismo sistémico”, afirmó este martes Joe Biden, candidato demócrata a la presidencia. “Pido al Congreso actuar este mes en medidas en este sentido: empezando por una reforma policial real, prohibir sujetar por el cuello, dejar de transferir armas de guerra a la policía, aumentar la supervisión y la rendición de cuentas… No más excusas”.

El lunes, el que fuera Vicepresidente de Barack Obama visitó una iglesia afroamericana en Delaware y fue criticado tras afirmar que “muchas cosas tienen que cambiar”, como por ejemplo enseñar a la policía a “disparar a las piernas en lugar de al corazón”. “Es importante que haya una mujer vicepresidenta y os prometo que hay múltiples candidatas afroamericanas que estoy considerando”, añadió.