Orizaba.- El obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, resaltó que la población vive en un momento lleno de preocupaciones derivada, no sólo de la pandemia, sino también de la violencia, la falta de dinero, de trabajo y de incertidumbre por saber cuándo se va a salir del problema de salud que aqueja a la región, al estado y al planeta entero.
En el marco de la Misa Dominical del mediodía en la Catedral de San Miguel Arcángel, transmitida en las diferentes plataformas para mantener la Sana Distancia y evitar los contagios de SARS-CoV-2; el Obispo manifestó que “los problemas ahogan la vida, pero también la fuente y que es la Palabra de Dios”.
Destacó que “hay muchas cosas que a veces preocupan, las espinas que nos ahogan, las preocupaciones, las angustias y puede variar en todo aquello que aqueja la seguridad humana o las condiciones que nos permitan cierto desarrollo”.
Opinó que “siempre habrá algo, como justo ahora con el virus, que nos sigue lastimando y que ya tiene varios meses que dicen que está en el punto más alto y que ahora sí vamos para abajo y quién sabe cuánto va a durar esto”.
Comentó que todo eso crea preocupación y con ello “la falta de trabajo, el dinero, algunos que ya están sacudidos por su salud, algunos que se nos han ido en esta situación sanitaria o en alguna otra por violencia o por algún accidente; es decir, son las condiciones y las
contingencias humanas”. 
Ante ello, realizó un llamado para que aprendan a escuchar al ser amado, al que se encuentra cerca en el día a día y también la Palabra de Dios, ser responsables y comprometerse en todo lo que se haga y descubrir la generosidad de la vida.