CÓRDOBA.- Anoche trascendió entre los empleados de Unidad de Medicina Familia No. 12 de Potrero la rescisión de contrato de los dos libidinosos que hace unas semanas le dieron rienda suelta a sus bajos instintos en el área para la atención de pacientes Covid-19, sin la mínima protección.

A decir de sus propios compañeros, esta parejita no sólo arriesgaron sus vidas, sino también las del resto de los empleados, así como de la población derechohabiente porque pudieron haber ocasionado un contagio masivo.

Personal de enfermería de esta clínica comentaron que Alberto Chávez Lucero y su compañera íntima fueron captados por las cámaras cuando entraron al área Covid, tuvieron relaciones sexuales por más de 45 minutos y luego salieron como si nada, por lo que después de una minuciosa investigación y de que se declararon confesos, se les rescindió el contrato y pasaron a engrosar las filas de los desempleados.