Córdoba.- Celebra el obispo de la diócesis de Córdoba, Eduardo Patiño Leal la Misa Crismal y llama a crear ambientes de esperanza, justicia, paz, valores y confianza.

En la celebración eucarística oficiada el día de ayer en punto de las 12:00 horas en la Catedral de Córdoba, 75 presbíteros de la Diócesis de Córdoba, renovaron sus votos sacerdotales, como parte de las acciones litúrgicas de la Semana Santa, faltando sólo algunos por razones de lejanía de sus comunidades, y así como por cuestiones de salud.

En este sentido, monseñor Patiño Leal expresó su alegría por la renovación de los votos sacerdotales, toda vez que con estas acciones renuevan el amor en la justicia y la fidelidad al Señor, y porque son quienes deben predicar con el ejemplo.

El prelado manifestó que hacen falta muchos más sacerdotes en la región, sobre todo en comunidades alejadas y zonas cañeras, siendo que la lejanía hace que la población se encuentre alejada de la palabra de Dios.

Es por ello, que se espera que durante las actividades de la Semana Santa, se cuente con el apoyo de 165 jóvenes quienes estarán participando en las actividades litúrgicas de los próximos días en  cerca de 32 comunidades de las zonas serranas, además se sumarán 73 seminaristas y 5 sacerdotes de diferentes Diócesis.

Al ser una época en la cual se está llena de tentaciones, el mitrado, refirió que todo los seres humanos están expuestos a sufrir alguna tentación inclusive los que han dedicado su vida al sacerdocio, es por ello, que la renovación de los votos sacerdotales, tiene gran importancia, siendo que el demonio siempre está al acecho. 

Durante los últimos años, aseguró el Obispo, no se han presentado renuncias por parte de los sacerdotes; sin embargo, si se han dado casos en los cuales se solicitan permisos para reflexionar cuestiones personales, de salud y familiares.

Cabe destacar, que durante esta eucaristía, se procedió a su vez a realizar la bendición de los santos óleos, los cuales fueron llevados en procesión por presbíteros y laicos.

Como cada año, antes de la Misa Crismal, los presbíteros se reunieron en oración en la rectoría de San Antonio de Padua, de ahí partieron hacia la Catedral de Córdoba, donde estuvieron acompañados de religiosas, ministros, laicos comprometidos y feligreses.

 

De la redacción

El Buen Tono