Bien dicen las Sagradas Escrituras que más vale malo por conocido, que bueno por conocer. O como diría Cantinflas: “Más vale mordida local conocida, que mordida xalapeña por conocer.

El Tránsito de “Botín”, perdón “Fortín”, el ya famoso “Paleta Payaso”, hasta a los de casa muerde, pero despacito y sin groserías. Se le quiere.

Los de Orizaba son bastante educados y por lo general te paran si cometes una infracción, pero educados.

En Córdoba, sólo los motociclistas te corretean, pero son bastante malos manejando y te les escapas.

Estas “muelas voladoras en triciclo” que mandaron de Xalapa, ¡qué bárbaro!, se parecen algo así como al Policía “Robocop” que tienen vista de rayos “X”. Andan en motos triciclo, de respuesta rápida y alcanzan a cualquier ciudadano decente, antes de que éste se dé cuenta, que es el foco de atención de un posible billete para el Policía cuidador.

Dijeron que esta semana no iban a levantar infracciones, pero no se dijo que nos iban a morder, de a como se deje el ciudadano.

A mí, me alcanzó un “tricicletero verde” de éstos y me regañó como si me mantuviera, me dijo que traía vencida la verificación vehicular, y se la enseñé, que apenas en la mañana, pensando en que “estos defensores de la ciudadanía” me fueran a querer morder, pues fui a RyR y pagué mi verificación.

Lo malo fue que no pegué la calcomanía en lugar visible por lo que a como diera lugar, se quería llevar mi coche al corralón.

No hay infracción por no pegar la calcomanía, sólo la pegas para que estos mordelones xalapeños no te vayan a robar.

Y entonces me tuve que emplear a fondo en mi labor de convencimiento.

Siempre traigo una cartera de emergencia con 50 pesos, para estos casos que ya no tienen remedio y lo más dispuesto que estoy a darles de mordida a los servidores públicos, es de 50 pesos.

En la otra cartera no traigo nada, pues mi esposa se encarga de revisarla cada mañana.

Pues al “necesitado Policía de Tránsito de Xalapa”, se le hacía muy poco, pero como ya llevaba perdida una hora sin asegurar negocio, pues yo creo pensó, “más vale pájaro en mano, que cincuenta pesos volando”.

Sólo le di los 50 pesotes, me pasó el reglamento para que los metiera y me dijo, que conste que usted me lo ofreció, pero se lo di para comprobar si era corrupto “y sí, está comprobado, te paran para sacarte dinero”.

Señor Gobernador, don Javier Duarte de Ochoa, los cordobeses somos sus paisanos, y lo queremos un chinchón y la mitad de otro.

En el 2012, recogieron más de 400 motos y ninguna pertenecía a ningún maleante. Afortunadamente se le ablandó a usted el corazón y las devolvieron. 

Le sacaron mordidas a más de 200 conductores con la consabida multa de que traían los vidrios polarizados. Ahí hubo quienes pagaron hasta 3,000 pesos, con tal de que no los dejaran a media calle, en domingo y con toda la familia arriba. Recuerdo que se lo hicimos saber a través de El Buen Tono.

Yo leí en El Buen Tono, que mandó usted a “proteger a la sociedad”, a salvarla de los malvivientes, pero sus enviados de Tránsito no lo están haciendo como usted lo mandó y por eso, se lo hacemos saber. 

La Policía sí está trabajando bien en defensa de la ciudadanía. Tránsito No.

Me acuerdo que estaba en la Toyota viendo un coche de esos bonitos, y en frente a un querido amigo mío, con su coche viejito de 1996, que llevaba oscuro el vidrio trasero, lo pararon en el operativo del 2012, con sus hijos a bordo y con mucha prepotencia le arrancaron la película de protección contra el sol que llevaba en el medallón trasero, y eso que no vienen a perjudicar a los ciudadanos, vienen a protegerlos. ¡Ay nanita!

Pues mi amigo que se enoja y que les pide “educación”, que estaban sus hijos y se le vinieron 7 energúmenos de Tránsito entre cordobeses y xalapeños y entre todos, le han puesto una santa paliza (más bien fue macaniza), que lo dejaron desmayado en el suelo. De ahí lo subieron a la batea de una patrulla y por el camino le iban pegando. Gracias a que es influyente (es árabe, pariente del Secretario de Salud, pero no le vayan a recordar) y habló a Xalapa, y eso le salvó la vida, no lo mataron, pero le sacaron 15 mil pesos, yo lo vi.

Señor Gobernador, me cae, que lo queremos de a montones en este su pueblo. Pero líbrenos usted de la peste verde que lo está engañando.

Córdoba está muy fregada, todos los días cierran negocios que da miedo. No hay dinero y a este paso, la ciudadanía no va a comer ni frijoles. 

Está comprobado lo que escribo, porque adrede hice lo de la verificación y lo de dar 50 pesos de “cuota voluntaria de a chaleco”, para ver si le entraban a la corrupción.

Y ya no digo más porque se enoja mi mujer. Tiene miedo que nos maten. 

Dijo que iba a hablar con José Abella, para que me corra y ya le dije que eso es “bullyng matrimonial” y voy a quejarme a la autoridad.

Pues Ella arriesga la vida todos los días en el casino, jugando con sus amigas y yo me quedo callado, no le hago “bullyng matrimonial”. 

Aunque a lo mejor no me quejo con la autoridad, pues lo más seguro es que no me quiere y me vayan a voltear el caso, y salgo perdiendo.

Mejor sigo de marido sufrido y recibiendo regaños cada vez que escribo.

Ahí no me puedo quejar con el Gobernador de mi mujer, pero de los “tricicletas abusadores” sí.  

 

Amén.