Córdoba.- Después de haber entregado 20 años de su vida a la corporación de Tránsito, Manuel Velázquez Garrido, de 74 años de edad, fue despedido con honores por la corporación, así como por el Heroico Cuerpo de Bomberos, el reconocimiento de ambas áreas, honores, aplausos así como el cariño de sus compañeros fue lo único que se llevó, porque jamás logró gozar de una jubilación o pensión que le permitiera disfrutar de sus últimos días.

Manuel Velázquez, siempre dejó en claro su vocación por el servicio a los demás, lo que pudo cristalizar dentro del Cuerpo de Bomberos, en donde prestó su ayuda de manera voluntaria por aproximadamente una década.

En esos diez años, fue parte de un pasaje histórico impregnado en la memoria de los cordobeses, el incendio de Anaversa, en carne propia vivió aquella tragedia, formó parte de los voluntarios que participaron en el apagado del fuego, así como en el rescate de personas. Posteriormente, se integró a las filas de la corporación de Tránsito y Vialidad de Córdoba, en donde prestó sus servicios por 20 años.

Los estragos propios de la edad fueron deteriorando su salud, generándole cáncer en el estómago, enfermedad que le causó la muerte y que lo llevó a la cama en sus tres últimos meses de vida.

Desarrolló cáncer de estómago desde hace varios años, la causa es desconocida; no obstante, no se puede pasar por alto la posibilidad de que pueda ser un efecto secundario del caso Anaversa, aunque toda la serie de situaciones que envolvieron a esta tragedia no permitirían obtener una respuesta.

 

Lo dejan solo

Pese a haberse arriesgado, haber servido a la sociedad por dos décadas, Manuel Velázquez fue despedido sólo con honores a los que, ni siquiera a las autoridades asistieron.

De ser agente vial pasó a ser quien daba mantenimiento a los semáforos, una actividad tranquila que su enfermedad sumada a las cataratas le permitiera desarrollar, sin embargo, y pese a las condiciones de salud, nunca se pudo jubilar o al menos disfrutar sus últimos años de vida.

 

Miguel Ángel C. Mauss 

El Buen Tono