Córdoba.- Ahora que el PAN aceptó el registro de Tomás Ríos como precandidato a la alcaldía, los cordobeses pueden anular su voto, lo cual sería un buen llamado de atención para los partidos políticos corruptos, para obligarlos a poner candidatos del tamaño que Córdoba merece.

Para los ciudadanos que decidan no abstenerse, lo recomendable sería que voten por Salvador Abella, quien además de ser más visionario que el soñoliento Ríos Bernal, tendrá el apoyo del Gobierno estatal para invertir en el desarrollo de la ciudad.

En el remoto caso de que Tomás ganara la presidencia municipal, éste no se atrevería a pedir el respaldo de Xalapa para realizar obras en Córdoba, por la sencilla razón de que atrás de él se encuentra Miguel Ángel Yunes Linares, quien es odiado por la mayoría de los funcionarios del Gobierno del Estado.

 

De la redacción

El Buen Tono